2/2/17

Cómo lograr que sus niños coman mejor [2-2-17]

Cómo lograr que sus niños coman mejor

Consejos de expertos para evitar que sus niños coman en exceso o tengan una dieta poco variada.

Falta de educación nutricional. En esta frase se resumen todos los problemas de alimentación que afectan a los niños de hoy, envueltos en una serie de comportamientos y hábitos que a largo plazo pueden derivar en conductas alimentarias inadecuadas, además de sobrepeso u obesidad.

Claudia Angarita, directora y nutricionista del Centro Colombiano de Nutrición Integral (Cecni), explica que actualmente no existe el hábito de desayunar o la selección de alimentos que lo conforman no es la adecuada. Hay un incremento en la ingesta de alimentos con altas cantidades de azúcares, grasa y sal, y un pobre consumo de frutas y verduras, ocasionando deficiencias nutricionales desde temprana edad.

Además, en Colombia se presenta una deficiencia de nutrientes en menores de 5 años. Los más críticos son: vitamina A, C, ácido fólico, vitamina B12 y minerales como hierro, zinc y calcio.

“Todo esto conlleva a que los niños se tornen selectivos al momento de comer -dice Angarita-, limitando el consumo de alimentos con un valor nutricional adecuado. También la ingesta de líquidos es menor a la recomendada, por lo tanto no se cumple con la recomendación de tomar de 1,2 a 1,5 litros de agua por día, ocasionando que se presente la sed, síntoma característico de la deshidratación”.

Por otro lado, están la presión para comer, la falta de conocimientos sobre el tamaño de las porciones apropiadas para los niños y la misma conducta alimentaria de los adultos, quienes deberían ser ejemplo para ellos.

Sandra Patricia Alfaro, nutricionista-dietista del Centro Médico Imbanaco de Cali, dice que en muchos casos “los padres creen que cuanto más gordito el niño, más saludable está. De igual manera, les sirven porciones más grandes de las que requieren, y si no se lo comen todo, muchas veces ejercen presión para que lo hagan. El resultado de esta práctica es que se va agrandando el volumen gástrico y el niño cada vez necesita más comida para quedar satisfecho. Este exceso calórico lo va llevando, paso a paso, al sobrepeso y la obesidad”.

Agrega que tanto los padres como los abuelos y los cuidadores premian a los niños para que coman, generalmente con comidas rápidas o golosinas. Esto, además de sobrepeso y obesidad, genera una conducta alimentaria donde la manipulación de parte del niño hacia los padres pasa a jugar un papel muy importante.

Igualmente, los adultos exigen a los pequeños conductas que ellos mismos no ponen en práctica. Por ejemplo, cuando se les prohíbe tomar bebidas azucaradas, pero sus padres o cuidadores las consumen delante de ellos.

Ambas expertas están de acuerdo en que actualmente los niños tienen un muy bajo consumo de frutas y verduras, aun cuando la mitad de la canasta familiar debería estar compuesta por estos alimentos, que son reemplazados por productos industrializados altos en calorías, azúcares y grasas, a lo que se suma que cada vez más los pequeños están más quietos, no practican actividades lúdicas por las largas horas de colegio y por estar mucho tiempo frente a la televisión y a equipos electrónicos.

Otro factor de riesgo para el sobrepeso y la obesidad es el contenido de la lonchera. “Los alimentos que las conforman no son saludables ni naturales, sino industrializados, altos en calorías, harinas y grasas”, explica Alfaro.

Los alimentos nuevos

Introduzca uno a uno los distintos tipos de alimentos usando los cinco sentidos. Es decir, que los pequeños toquen el alimento, aprecien su color, su aroma, su sabor. Es la única manera a través de la cual conocen el alimento.

Adicionalmente, hay que invitarlos a hacer el mercado y a participar en la preparación de las comidas. Los expertos aconsejan hablarles de los beneficios de cada alimento para su cuerpo. “Esto es conocimiento en nutrición y de allí nace una adecuada conducta alimentaria”.

Cuánta comida deben consumir a diario

Entre cuatro y cinco porciones de frutas (del tamaño del puño de su mano). Mínimo dos porciones de verduras (del tamaño de sus dos manos en forma de taza); dos porciones diarias de carne (del tamaño de la palma de la mano).

Entre cinco y seis de harinas (del tamaño de un puñito), incluye las legumbres.

Cinco porciones de lácteos (entre leche, yogur, queso); la mantequilla pura es benéfica, puede untar una cucharadita diaria en los diferentes alimentos y usar aceite de oliva en las preparaciones, menos en frituras.

Claves de uso diario

- No utilice la comida como premio o castigo.

- Si hay un alimento que no sea totalmente de su agrado, sirva pequeñas cantidades de este mezclado con otro que le guste. Esto permite que poco a poco acepte el que rechaza.

- Cuando rechace un alimento, presénteselo una y otra vez en el plato. Los estudios demuestran que después de 15 veces, el alimento finalmente es aceptado por el niño.

- Deje alimentos al alcance de los pequeños sin ofrecerlos, especialmente frutas y verduras.

 - No los obligue a comer.

- Los padres deben estar relajados cuando los acompañan a comer.

- Deben darles cinco comidas al día, por lo menos cada tres horas. Evite el picoteo entre estas.

- Minimice las distracciones durante la comida.

- Introduzca alimentos nuevos gradualmente.

- No restrinja ningún alimento; en la moderación está la clave del éxito.

- Seleccione alimentos de calidad y que estén fortificados con vitaminas y minerales.

- Lea las etiquetas de los productos y seleccione aquellos que tengan menor cantidad de azúcares y grasa.

- Ofrézcales alimentos ricos en proteína como carnes, aves, pescados, huevo, y leguminosas como el frijol, lenteja, soya.

- Los lácteos y derivados son claves para su crecimiento y desarrollo por su contenido de calcio y vitamina D.

- Trate de que consuman tres porciones de frutas y dos de verduras al día.

- Use en sus preparaciones aceites y grasas vegetales, preferiblemente.

- Ofrezca cereales, tubérculos, plátanos con moderación, de acuerdo a la actividad física que realicen.

- Modere el uso de azúcares y de sal. Solo inclúyalos después del primer año de edad.

- Las bebidas con soya y jugos de frutas fortificados con vitaminas y minerales pueden ser de utilidad en cualquier tiempo de comida.

- A mayor actividad física, mayor es el apetito. Permita que los niños corran, jueguen, salten y sean muy activos.

30/1/17

TRASTORNOS DIGESTIVOS INFANTILES [30-1-17]


TRASTORNOS DIGESTIVOS INFANTILES

Los trastornos digestivos de diversa gravedad son muy habituales en la consulta del pediatra. Según el Dr. Garrido-Lestache, pediatra y creador del DNI del recién nacido que se expide en las maternidades, 'en el niño, cualquier síntoma, por pequeño que sea, nos puede dar la clave del diagnóstico', y es que el propio organismo nos lo dice todo.

Muchas de estas afecciones son pasajeras, las pueden padecer niños de cualquier edad y se solucionan dejando al aparato digestivo casi en reposo. Las patologías habituales en el recién nacido y el lactante son múltiples y variadas: las llamadas funcionales: reflujo gastro esofágico, invaginación intestinal..., y las inflamatorias: apendicitis, colitis, intolerancia al gluten... Sin embargo, las más frecuentes son los cólicos del lactante, pues casi todos los niños los padecen hasta los tres meses y producen diarreas, vómitos, dolores abdominales y falta de apetito. Estos cólicos podrían ocultar otros problemas, que sin duda serían correctamente diagnosticados por los pediatras.

Cuando son algo mayores, acuden a la consulta principalmente por trastornos alimenticios -obesidad, anorexia, bulimia- traumatismos, intoxicaciones alimenticias, estreñimiento, diarreas o dolores abdominales que pueden ser síntoma de algún proceso inflamatorio agudo en la cavidad abdominal.

También cabe destacar entre las posibles patologías digestivas del niño, las alergias y las intolerancias a ciertos alimentos, que producen reacciones adversas en el organismo. La primera medida es, por supuesto, retirar esos alimentos que sientan mal al niño -ya sea por alergia o por intolerancia- y estudiar porqué perjudican su organismo. Los tratamientos para curar estas afecciones son lentos y no siempre agradecidos, pero se está avanzando mucho en este campo.

Gracias tanto a la ciencia médica, como al personal sanitario y a las instituciones, actualmente podemos afirmar que la pediatría española está a la altura del resto de países desarrollados: su calidad es excepcional (la mejor expresión sería el transplante de hígado en bebés), y en lo referente a la cantidad, basta con saber que la atención pediátrica está al alcance de todos.

27/1/17

Tener miedo a la oscuridad puede ser una fobia si no se supera en la niñez

Tener miedo a la oscuridad puede ser una fobia si no se supera en la niñez

laverdad.es

Aunque pocos conozcan su nombre, cual es nictofobia, pocos han escapado a padecerla, aunque fuera solo una vez en la vida. Otra cosa es que ese miedo a la oscuridad se convierta en algo continuo. La doctora en Psicología Cristina González ha culminado una obra que ayudará a niños, padres y educadores a superar esos episodios. El libro, que ha sido prologado por el catedrático de la Universidad de Murcia Javier Méndez, se titula 'Tratacuento' y propone, basándose en un juego y en la propia lectura, consejos útiles para superar el problema.

-¿A cuántos niños se calcula que afecta la nictofobia?

-El miedo a la oscuridad surge a partir de los 18 meses de vida y tiende a desaparecer a los tres o cuatro años, pero muchas veces se extiende hasta los ocho o nueve. Se estima que uno de cada tres niños entre tres y cinco años se queja de ese miedo.

-¿Cuál es la primera medida a adoptar ante el problema?

-Evitar que vean películas de terror o que escuchen historias de miedo. Estos estímulos facilitan que se normalice la sensación de miedo y se agravará el problema. Por supuesto, no burlarnos de su temor ni forzarlo a hacer algo que no quiera en la oscuridad y, a continuación, tomar medidas para que supere ese miedo y evitar que se transforme en una fobia.

-¿Por qué decidió escribir esta obra?

-Con la finalidad de proporcionar a los padres una herramienta con la que actuar cuando los hijos muestran síntomas de miedo a la oscuridad y alargan el momento de ir a dormir, consiguiendo así que la noche sea un momento de descanso y evitar que este miedo pueda derivar posteriormente en una fobia.

-¿Qué método propone?

-Consta de dos elementos esenciales: el cuento y el juego. 'Tratacuento' se compone de siete historias, una para cada semana. Son leídas con los padres o madres a la hora de ir a dormir. Después se proponen juegos a los que se dedicarán diez minutos, con los que se pretende partir de un clima amistoso y cercano en el que los niños se sientan seguros. Se incluyen una serie de pautas para orientar la intervención de la familia y se añaden tareas semanales con instrucciones más específicas para afianzar lo aprendido. Es un método sencillo que ayuda a acercar al niño a la oscuridad progresivamente.

-¿Cuál debe ser la actitud de los padres ante ese miedo?

-La actitud positiva y empática es el ingrediente principal que debemos utilizar con nuestros hijos, intentando crear un clima de confianza mutua que facilitará que expresen con total libertad qué les pasa, qué les preocupa, cómo se sienten... dejando claro que están para ayudarlos ante sus dificultades. Por otra parte, atribuyendo a los niños la capacidad de conseguir su objetivo dándoles a entender que es un proceso que dura un tiempo y que después podrán utilizar lo que consigan para alcanzar otras metas. De esta forma, se fomenta la confianza en ellos mismos.

-¿A qué tienen miedo nuestros niños concretamente?

-Los miedos son evolutivos. Es normal que nos acompañen a lo largo de nuestro desarrollo. Desde que nacemos hasta los seis meses de vida, lo normal es que los bebés tengan miedo a la pérdida súbita de sustentación, a los ruidos fuertes, pero más adelante estos miedos se superan y dan paso a otros como temor a los extraños, a los objetos que aparecen de forma inesperada. Posteriormente, toman protagonismo la separación de los padres, los animales, los truenos, la oscuridad. Este último miedo es uno de los más persistentes, ya que aparece alrededor de los dos años y tiende a desaparecer hacia los nueve.

-¿Esta fobia puede afectar también a adultos?

-Fobia y miedo no son lo mismo. Los niños experimentan diversos miedos a lo largo de su desarrollo, muchos de los cuales son transitorios, de intensidad leve y específicos de una edad. Pero si uno de estos miedos persiste, pasada esta edad, se puede convertir en una fobia. El miedo a la oscuridad no superado en la niñez será probablemente una fobia en la edad adulta. La característica de las fobias es su interferencia en la vida cotidiana de la persona que la padece.

28/10/16

Cómo lograr que sus niños coman mejor [28-10-16]

Cómo lograr que sus niños coman mejor

Consejos de expertos para evitar que sus niños coman en exceso o tengan una dieta poco variada.

Falta de educación nutricional. En esta frase se resumen todos los problemas de alimentación que afectan a los niños de hoy, envueltos en una serie de comportamientos y hábitos que a largo plazo pueden derivar en conductas alimentarias inadecuadas, además de sobrepeso u obesidad.

Claudia Angarita, directora y nutricionista del Centro Colombiano de Nutrición Integral (Cecni), explica que actualmente no existe el hábito de desayunar o la selección de alimentos que lo conforman no es la adecuada. Hay un incremento en la ingesta de alimentos con altas cantidades de azúcares, grasa y sal, y un pobre consumo de frutas y verduras, ocasionando deficiencias nutricionales desde temprana edad.

Además, en Colombia se presenta una deficiencia de nutrientes en menores de 5 años. Los más críticos son: vitamina A, C, ácido fólico, vitamina B12 y minerales como hierro, zinc y calcio.

“Todo esto conlleva a que los niños se tornen selectivos al momento de comer -dice Angarita-, limitando el consumo de alimentos con un valor nutricional adecuado. También la ingesta de líquidos es menor a la recomendada, por lo tanto no se cumple con la recomendación de tomar de 1,2 a 1,5 litros de agua por día, ocasionando que se presente la sed, síntoma característico de la deshidratación”.

Por otro lado, están la presión para comer, la falta de conocimientos sobre el tamaño de las porciones apropiadas para los niños y la misma conducta alimentaria de los adultos, quienes deberían ser ejemplo para ellos.

Sandra Patricia Alfaro, nutricionista-dietista del Centro Médico Imbanaco de Cali, dice que en muchos casos “los padres creen que cuanto más gordito el niño, más saludable está. De igual manera, les sirven porciones más grandes de las que requieren, y si no se lo comen todo, muchas veces ejercen presión para que lo hagan. El resultado de esta práctica es que se va agrandando el volumen gástrico y el niño cada vez necesita más comida para quedar satisfecho. Este exceso calórico lo va llevando, paso a paso, al sobrepeso y la obesidad”.

Agrega que tanto los padres como los abuelos y los cuidadores premian a los niños para que coman, generalmente con comidas rápidas o golosinas. Esto, además de sobrepeso y obesidad, genera una conducta alimentaria donde la manipulación de parte del niño hacia los padres pasa a jugar un papel muy importante.

Igualmente, los adultos exigen a los pequeños conductas que ellos mismos no ponen en práctica. Por ejemplo, cuando se les prohíbe tomar bebidas azucaradas, pero sus padres o cuidadores las consumen delante de ellos.

Ambas expertas están de acuerdo en que actualmente los niños tienen un muy bajo consumo de frutas y verduras, aun cuando la mitad de la canasta familiar debería estar compuesta por estos alimentos, que son reemplazados por productos industrializados altos en calorías, azúcares y grasas, a lo que se suma que cada vez más los pequeños están más quietos, no practican actividades lúdicas por las largas horas de colegio y por estar mucho tiempo frente a la televisión y a equipos electrónicos.

Otro factor de riesgo para el sobrepeso y la obesidad es el contenido de la lonchera. “Los alimentos que las conforman no son saludables ni naturales, sino industrializados, altos en calorías, harinas y grasas”, explica Alfaro.

Los alimentos nuevos

Introduzca uno a uno los distintos tipos de alimentos usando los cinco sentidos. Es decir, que los pequeños toquen el alimento, aprecien su color, su aroma, su sabor. Es la única manera a través de la cual conocen el alimento.

Adicionalmente, hay que invitarlos a hacer el mercado y a participar en la preparación de las comidas. Los expertos aconsejan hablarles de los beneficios de cada alimento para su cuerpo. “Esto es conocimiento en nutrición y de allí nace una adecuada conducta alimentaria”.

Cuánta comida deben consumir a diario

Entre cuatro y cinco porciones de frutas (del tamaño del puño de su mano). Mínimo dos porciones de verduras (del tamaño de sus dos manos en forma de taza); dos porciones diarias de carne (del tamaño de la palma de la mano).

Entre cinco y seis de harinas (del tamaño de un puñito), incluye las legumbres.

Cinco porciones de lácteos (entre leche, yogur, queso); la mantequilla pura es benéfica, puede untar una cucharadita diaria en los diferentes alimentos y usar aceite de oliva en las preparaciones, menos en frituras.

Claves de uso diario

- No utilice la comida como premio o castigo.

- Si hay un alimento que no sea totalmente de su agrado, sirva pequeñas cantidades de este mezclado con otro que le guste. Esto permite que poco a poco acepte el que rechaza.

- Cuando rechace un alimento, presénteselo una y otra vez en el plato. Los estudios demuestran que después de 15 veces, el alimento finalmente es aceptado por el niño.

- Deje alimentos al alcance de los pequeños sin ofrecerlos, especialmente frutas y verduras.

 - No los obligue a comer.

- Los padres deben estar relajados cuando los acompañan a comer.

- Deben darles cinco comidas al día, por lo menos cada tres horas. Evite el picoteo entre estas.

- Minimice las distracciones durante la comida.

- Introduzca alimentos nuevos gradualmente.

- No restrinja ningún alimento; en la moderación está la clave del éxito.

- Seleccione alimentos de calidad y que estén fortificados con vitaminas y minerales.

- Lea las etiquetas de los productos y seleccione aquellos que tengan menor cantidad de azúcares y grasa.

- Ofrézcales alimentos ricos en proteína como carnes, aves, pescados, huevo, y leguminosas como el frijol, lenteja, soya.

- Los lácteos y derivados son claves para su crecimiento y desarrollo por su contenido de calcio y vitamina D.

- Trate de que consuman tres porciones de frutas y dos de verduras al día.

- Use en sus preparaciones aceites y grasas vegetales, preferiblemente.

- Ofrezca cereales, tubérculos, plátanos con moderación, de acuerdo a la actividad física que realicen.

- Modere el uso de azúcares y de sal. Solo inclúyalos después del primer año de edad.

- Las bebidas con soya y jugos de frutas fortificados con vitaminas y minerales pueden ser de utilidad en cualquier tiempo de comida.

- A mayor actividad física, mayor es el apetito. Permita que los niños corran, jueguen, salten y sean muy activos.

25/10/16

Bebés que duermen en la habitación de sus padres reducen riesgo de muerte

Academia Estadounidense de Pediatría: bebés que duermen en la habitación de sus padres reducen riesgo de muerte

Cerca de unos 3 mil 500 bebés mueren en su cama cada año en Estados Unidos, debido especialmente al síndrome de muerte súbita del lactante o a la asfixia accidental.

prensa.com

Los recién nacidos deberían dormir en una cuna en el dormitorio de los padres para reducir los riesgos de mortalidad relacionados con el período de sueño, como el síndrome de la muerte súbita del lactante, según las nuevas recomendaciones de la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP).

Esta práctica debe realizarse al menos durante los seis primeros meses, e incluso extenderse hasta el año de edad, precisó la asociación médica, que señaló que poner al bebé a dormir en la habitación de los padres reduce hasta en 50% el riesgo de muerte súbita.

El informe se presentó el lunes en la conferencia anual de AAP, que se lleva a cabo en San Francisco (California), y se publicó en internet en la revista médica Pediatrics.

Se trata de la primera actualización de las recomendaciones de la AAP desde 2011 para crear un entorno de sueño más seguro para los lactantes.

"Sabemos que los padres pueden verse superados por la llegada al mundo de un niño y queremos proporcionarles una guía clara y sencilla sobre la forma y el lugar para dormirlos", explica Rachel Moon, principal autora de las recomendaciones.

Cerca de unos 3 mil 500 bebés mueren en su cama cada año en Estados Unidos, debido especialmente al síndrome de muerte súbita del lactante o a la asfixia accidental.

El índice de mortalidad de los recién nacidos disminuyó en la década de 1990 tras el lanzamiento de una campaña nacional para mejorar su seguridad durante las horas de sueño, pero luego se estancó.

El informe de la AAP recomienda acostar a los bebés sobre su espalda en una superficie firme en la cuna, envuelta en una sábana bien ajustada, así como evitar mantas, almohadas o peluches que pudieran cubrirlos y generar un calor excesivo.

Los bebés corren el mayor riesgo de muerte súbita entre el primero y el cuarto mes de nacidos, pero nuevos estudios muestran que las mantas, almohadas u otros objetos blandos son peligrosos incluso para los bebés mayores de cuatro meses, señala la AAP.

Los estudios también muestran que colocar al bebé boca arriba para dormir ha reducido la mortalidad por el síndrome de muerte súbita en un 53% entre 1992 y 2001.

Por otra parte, los pediatras estadounidenses insisten en sus nuevas recomendaciones en la importancia del contacto físico entre la madre y el recién nacido inmediatamente después del nacimiento, sin importar el tipo de parto.

El bebé es más feliz y su temperatura corporal es más estable y normal, al igual que su ritmo cardíaco.

El contacto con la piel de su madre facilita que el recién nacido sea poblado por las mismas bacterias y desarrolle así su sistema inmunológico. El contacto físico con la madre y la lactancia parecen ser importantes para la prevención de alergias, dice la AAP.

Amamantar a los bebés también aumenta la protección contra el síndrome de muerte súbita, de acuerdo con el estudio.

19/8/16

La primera propiedad de un niño [19-8-16]


La primera propiedad de un niño

El tener su propia cama le hará responsable de un espacio propio

Muchas madres solteras por lo regular acostumbran a dormir en la misma habitación del bebé, ya sea por comodidad, por compañía o por diferentes circunstancias que se presentan en la vida.

Lo importante es saber el momento adecuado para decidir que cada uno debe tener su espacio propio, pues es una mala costumbre y más adelante podrá ser un grave peligro, especialmente si eres joven o estas pensando rehacer tu vida.

Como bien sabemos toda nueva pareja necesita su espacio, y no es lo mismo compartir un rato en la alcoba a disponer del lugar toda la noche, porque el nene viene todas las noches a dormir con mami por costumbres pasadas.

Mientras más pequeños y bebecitos son los niños, resulta más fácil dejarle en su cuna o cama con barandillas, sin que sea una tarea extremadamente compleja. Cuando ya tienen un año y medio o más, la tarea es más complicada, pero no imposible.

Primero tú debes mentalizarte de los beneficios al peque y a ti, como el espacio propio, la independencia que esto dará al chico y posibles conflictos que podría traer el no separarlo de ti en las noches.

Debes venderle la idea a tu hijo de que ya está creciendo y cada uno debe tener su cama, y que eso lo hará responsable por el hecho de que tiene algo grande que le pertenece, su cama.

También puedes hacer de ese espacio para tu hijo un lugar agradable, con sabanas de colores o de u personaje favorito y si él se rehúsa a dejarte, ponle una foto tuya y hazle saber qué estas cerca siempre.

Una regla fundamental para hacerlo es tener coraje y no dejar que se te ablande el corazón porque el está triste por ya no dormir a tu lado.

El abuso infantil podría acortar la vida de algunas mujeres

El abuso infantil podría acortar la vida de algunas mujeres

El estrés extremo podría afectar al modo en que funcionan las células del cuerpo

univision.com

Las mujeres que sufrieron abusos físicos o emocionales en la infancia con frecuencia fallecen a una edad más temprana que otras mujeres, según un estudio reciente.

Los investigadores hallaron que entre casi 6,300 estadounidenses de mediana edad, las mujeres supervivientes de abuso infantil tenían más probabilidades de fallecer a lo largo de los siguientes 20 años, frente a otras mujeres.

Y cuanto peor era el abuso, mayor parecía ser el impacto en la esperanza de vida de una mujer. Las que dijeron que habían sufrido varios abusos físicos tenían un 58 por ciento más de probabilidades de morir durante el periodo de estudio que las que no tenían antecedentes de abuso en la infancia.

Los expertos afirman que los hallazgos, publicados en línea el 17 de agosto en la revista JAMA Psychiatry, hacen hincapié en los efectos duraderos y extensivos del abuso infantil.

Las investigaciones previas ya habían mostrado que los supervivientes al abuso están riesgo de tener una salud física y mental peor en la adultez.

"Ahora sabemos que el abuso infantil también está asociado con la mortalidad en un momento posterior de la vida. Es triste", dijo Idan Shalev, profesor asistente en Universidad Estatal de Pensilvania, en University Park, Pensilvania. Shalev fue el coautor de un editorial publicado en el estudio.

Aunque el estudio encontró una asociación entre el abuso en la niñez y una esperanza de vida más corta para las mujeres, es importante anotar que no se diseñó para probar de forma definitiva que hubiera una relación causal.

Aun así, Shalev, que hace investigaciones sobre los efectos biológicos del estrés en los primeros años de vida, tenía al menos una teoría por la que el abuso podría sentar las bases de una muerte prematura.

La adversidad en la niñez temprana podría dejar una "huella" biológica que afecte al modo en que funcionan las células del cuerpo a lo largo de la vida, sugirió.

Edith Chen, investigadora principal del estudio, también apuntó a esa posibilidad.

"La idea es que el estrés que se produce durante los periodos sensibles (como en la niñez temprana) podría programar los sistemas biológicos de tal modo que ponga a [las personas] en riesgo de sufrir problemas de salud en un momento posterior de su vida", dijo Chen, profesora en la Universidad de Northwestern en Evanston, Illinois.

Este estudio no puede responder a las preguntas de "por qué", según Chen. Pero sí muestra que el abuso en la infancia está asociado con la mortalidad décadas después, dijo.

Los hallazgos se basan en casi 6,300 adultos estadounidenses. Los voluntarios del estudio tenían una edad promedio de 47 años cuando empezó el estudio en los años 90. A lo largo de los siguientes 20 años, fallecieron un poco menos de 1,100 participantes.

Con respecto a las mujeres, las que dijeron que "a veces" o "con frecuencia" sufrieron abusos emocionales cuando eran niñas tenían un 22 por ciento más de probabilidades de morir durante el periodo de estudio que las mujeres sin antecedentes de abuso infantil.

De forma parecida, las mujeres que había sufrido abusos físicos en la niñez tenían entre un 30 y un 58 por ciento más probabilidades de fallecer, en función de la gravedad del abuso, mostró el estudio.

El equipo de Chen buscó varias explicaciones posibles, incluyendo el nivel educativo y la raza de las participantes del estudio, y si fumaban, bebían mucho alcohol o tenían enfermedades cardiacas, cáncer o depresión mayor.

Ninguno de estos factores explicó completamente el vínculo entre el abuso infantil y la esperanza de vida más corta de las mujeres.

"Entonces, ¿qué es lo que sucede?", dijo Shalev. No hay respuestas definitivas, comentó, pero otras investigaciones han sugerido que el estrés severo sufrido en la niñez puede acabar "incrustado" en el cuerpo, a nivel molecular.

Es posible, según Shalev, que el abuso infantil provoque cambios duraderos en el modo en que se expresan los genes, lo que puede tener consecuencias para la salud a largo plazo.

Pero un hallazgo del estudio fue desconcertante: los hombres que habían sufrido abusos en la niñez no tenían una mortalidad más alta que otros hombres.

"No podemos decir por qué a partir de los datos", dijo Chen. "Pero especulamos con que podría estar relacionado con las diferencias en el modo en que los hombres y las mujeres afrontan el estrés, o las diferencias en [sus] respuestas biológicas al estrés".

Pero los hallazgos no significan que solamente las mujeres sufran consecuencias duraderas. Otros estudios han hallado que los hombres supervivientes tenían un riesgo más alto de sufrir problemas de salud en la adultez, según Shalev.

"Sabemos que tanto los hombres como las mujeres sufren efectos a largo plazo", dijo.

Eso no es cierto para todos supervivientes del abuso en la niñez, por supuesto, indicó Shalev. Y la cuestión no es "alarmar" a las personas con antecedentes de abuso, añadió.

En lugar de eso, dijo Shalev, deberían ser conscientes de los posibles riesgos a largo plazo, porque pueden hacer algo al respecto, como comer bien, hacer ejercicio e ir al médico para hacerse las pruebas de salud rutinarias.

"Un estilo de vida saludable puede ayudar a mitigar los efectos", afirmó Shalev.

Un estimado de 702,000 niños estadounidenses sufrieron alguna forma de abuso o negligencia en 2014, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

"El maltrato infantil es un problema común", dijo Shalev. "Y sus efectos no 'desaparecen' sin más después de la niñez".

15/6/16

El 10% de los niños y adolescentes españoles sufre problemas psicológicos [15-6-16]

  
El 10% de los niños y adolescentes españoles sufre problemas psicológicos


Es falsa la creencia de que los trastornos psicológicos se resuelven por sí solos, destacó una experta.

Pilar Gamazo, miembro de la Unidad de Psiquiatría Infantil y Adolescente de la Clínica Universitaria de Navarra, afirmó que uno de cada diez niños padece problemas psicológicos durante la infancia y la adolescencia en nuestro país.

Gamazo hizo estas afirmaciones en el marco de un curso sobre enfermedades infantiles que tiene lugar estos días en la Universidad de Navarra. Según la experta, la incidencia en los varones es superior en la primera y media etapa de la infancia, mientras que en el caso de las chicas, el porcentaje se incrementa durante la adolescencia.

Los síntomas emocionales y de conducta que conllevan estas dolencias “tienden a ser permanentes y no se solucionan sin ayuda externa”, añadió. Por lo que resaltó la falsedad de la creencia de que estos problemas se resuelven por sí solos. El papel de la familia y de los profesionales, por tanto, es fundamental y Gamazo explicó que “a menudo, resulta complicado detectar las perturbaciones psicológicas, ya que pueden ir acompañadas de sintomatología física, en lugar de mental”.

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad es el de mayor gravedad, ya que exige un apoyo individualizado en el 56 por ciento de los casos y conlleva que el 30 por ciento de los niños que lo padecen repita curso.

Una nutrición adecuada, un control del crecimiento y la promoción de la salud y de los hábitos de vida saludables son armas fundamentales para prevenir este tipo de trastornos, afirmó Gamazo.


12/5/16

Niños zurdos [12-5-16]


Niños zurdos

Con sólo 10 a 12 semanas, el feto comienza a mover más su mano derecha o izquierda y en esta preferencia espontánea puede desarrollar la lateralidad para el resto de su vida.

Todo ello se produce dentro del útero, según una investigación efectuada recientemente en el Reino Unido y que destierra la teoría de que esta capacidad no se logra definir hasta mucho después del nacimiento, cuando el niño tiene tres o cuatro años de edad.

Los hallazgos del grupo de investigadores de la Universidad de Queen, en Belfast (en Irlanda del Norte, Reino Unido), liderados por el profesor Peter Hepper, indican que la mano que el feto prefiere a las 10 semanas será la que utilizará siempre.

Arco reflejo

Según Hepper, todo apunta a que sea más probable que se trate de un arco reflejo de la médula espinal.

El equipo médico estudió imágenes obtenidas por ultrasonido de mil fetos dentro del útero y tras el nacimiento siguió el progreso de una muestra de infantes y el desarrollo de su lateralidad, que significa la preferencia espontánea en el uso de los órganos situados al lado derecho o izquierdo del cuerpo, como los brazos o las piernas.

Los científicos analizaron también el movimiento de las manos en el útero, una actividad que comienza alrededor de la décima semana, y hallaron un vínculo similar entre la predilección por una u otra después del nacimiento.

En una parte del estudio, el grupo de Belfast identificó a 60 que usaban más la mano derecha y otros 15 que tenía debilidad por los dedos de la izquierda.

Cuando estos chicos fueron examinados otra vez tenían entre 10 y 12 años de edad, y los investigadores encontraron que 60 de los que gustaban por los dedos de la mano derecha cuando estaban en el útero materno eran diestros.

Dos tercios de los fetos que se llevaban más a la boca los dedos de la mano izquierda mantuvieron su lateralidad zurda y el resto aparentemente se volvió diestro.

Hablan las estadísticas

En otra parte de la investigación, que fue dada a conocer por Hepper en un foro europeo de Neurociencia en Lisboa, se encontró que nueve de 10 fetos en la décimoquinta semana optan por los dedos de la mano derecha, reflejando la relación porcentual de diestros y zurdos que es de alrededor del 13 por ciento de la población mundial, según la página europea del Día Internacional de los Zurdos que se celebrará el 13 de agosto.

Las investigaciones reflejaron que el feto de 10 semanas aún es demasiado joven para empezar a chuparse los dedos pero da señales en ese sentido moviendo las manos en ondas.

El equipo de estudiosos norirlandeses encontró además que la tendencia mayoritaria es a mover la mano derecha.

Para Hepper un lado podría ser más favorecido que el otro porque se desarrolla con mayor rapidez. Sin embargo, la mayoría de científicos cree que el hecho de que una persona sea diestra o zurda es el reflejo de su configuración cerebral.

El cerebro es un órgano con dos lados, cada uno de los cuales toma control opuesto de diferentes funciones.

¿Por qué?

El hemisferio derecho dirige los movimientos del lado izquierdo del cuerpo y el hemisferio izquierdo rige los del lado derecho.

En la mayoría de niños (diestros), el hemisferio izquierdo es el dominante, pero en otros, prima el derecho (zurdos).

La lateralidad es el predominio de una parte del cuerpo sobre la otra, esta lateralidad puede ser diestra o zurda.

Existe casos en los que el niño aún no ha conseguido definirla y entonces se dice que es ambidiestro (desarrolla con ambas manos la misma habilidad).

Los hallazgos del equipo de la Universidad de Queen retan esta teoría al mantener que la lateralidad aparece mucho antes que el cerebro tenga algún control sobre los movimientos.

“Esta actividad temprana está probablemente bajo control muscular o controlada por nervios en la médula espinal”, señala Hepper.

Escepticismo

El médico Stephen Wilson, biólogo de la University College de Londres, sostiene, por el contrario, que los movimientos vistos en el útero no son necesariamente una indicación de qué lado del cuerpo y qué mano se convertirá en dominante.

Wilson mantiene que es más probable que en un feto de pocas semanas haya una diferencia en activación de genes entre el lado derecho e izquierdo del cerebro y de eso resulta la lateralidad.

¿Condición genética o muscular-nerviosa en la etapa fetal?

El ser diestro o zurdo y su punto de partida y desarrollo continuará dando qué hablar en el mundo científico.

No los obligue

Forzar que un niño utilice la mana derecha para escribir es una barbaridad. Si se reprime a un zurdo lo habitual es que se produzca una lateralidad cruzada; se puede conseguir que el zurdo coma y escriba con la mano derecha, pero continuará efectuando muchas otras actividades con la izquierda y tendrá grandes dificultades para discernir entre ambos lados.

El origen de buena parte de la lateralidad cruzada se debe a que antaño se corregía lo social, pero en otras actividades el zurdo seguía usando su mano fuerte. En otros casos, en casa no se contrariaba al niño pero sí se hacía desde el colegio.

Con frecuencia, los zurdos sufren problemas en el habla y la escritura (dislexia, disfasia, disgrafia, tartamudez), retrasos en el lenguaje, pérdida de lateralidad, trastornos en el equilibrio, inseguridad de movimientos e incluso problemas emocionales
 

30/4/16

Las pesadillas están detrás del 30% de los casos de insomnio en menores [30-4-16]

 
Las pesadillas están detrás del 30% de los casos de insomnio en menores

Los pediatras de atención primaria de la Comunitat han detectado hasta el pasado mes de noviembre 330 casos de menores, entre 3 y 14 años, que sufren trastornos relacionados con el sueño, según un informe de la Conselleria de Sanidad.

La madre del pequeño es quien acude a la consulta tras detectar el problema en la inmensa mayoría de los casos. Los pediatras han establecido las principales causas de esta falta de sueño. Casi en la mitad de los supuestos se debe a higiene del sueño inadecuada o conductual. En segundo lugar, aparecen las pesadillas, que afectan a un tercio de los menores atendidos, según el estudio del departamento autonómico.

Los terrores nocturnos, el síndrome del retraso de fase y el sonambulismo figuran como otros fenómenos que desembocan en la falta de descanso. Los expertos llaman la atención acerca del uso de aparatos electrónicos justo antes de dormir. En uno de cada cuatro casos detectados, las condiciones de la habitación no eran las adecuadas.