Articulos Medicos, Sicologicos y Generales para orientacion sobre paternidad, fertilidad, hijos y sus problemas.
Mostrando entradas con la etiqueta niños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta niños. Mostrar todas las entradas
10/9/18
¿Por qué los niños pestañean menos?
¿Por qué los niños pestañean menos?
Los bebés parpadean siete veces menos que los adultos, que necesitan hacerlo para proteger sus ojos.
muyinteresante.es
En el momento en que llegamos al mundo, apenas pestañeamos. Prácticamente solo cerramos los ojos cuando nuestros padres nos echan en la cuna para dormir. ¿Pero por qué nos ocurre esto? Un estudio dado a conocer en la revista de la Asociación Americana de Neurología, The Annals of Neurology, se dedicó a cuantificar los parpadeos espontáneos de 269 niños y un total de 179 adultos. Y demostró que, mientras los bebés cierran los ojos menos de dos veces por minuto, los adolescentes y los adultos parpadean hasta quince veces en el mismo plazo.
Dado que el principal fin del pestañeo consiste en humedecer el ojo con lágrimas y eliminar cualquier suciedad o partícula de la superficie de la córnea, parece lógico pensar que los más pequeños necesitan menos protección, ya que pasan mucho tiempo en los brazos de Morfeo. Sin embargo, a medida que crecen y se van espabilando, la frecuencia del parpadeo aumenta, ya que necesitan lubricar mucho más sus ojos.
Por otra parte, como han demostrado ya los científicos, el parpadeo espontáneo está regulado por el sistema dopaminérgico, que al principio no está completamente desarrollado. Incluso, si se registra cuánto abrimos y cerramos los ojos, se puede tener una idea del nivel de actividad de la dopamina, la hormona del placer, en nuestra sesera. Además, en relación con esto, se ha comprobado que los ancianos que tienen un comportamiento muy estereotipado e inflexible parpadean menos que los que están más abiertos a las novedades, a vivir experiencias diferentes.
21/11/17
Los niños con alergia al huevo se pueden curar [21-11-17]
Los niños con alergia al huevo se pueden curar
Es otra de las muchas alergias que afectan cada vez más a los pequeños. Pero en numerosos casos puede superarse si se somete a una terapia sencilla y gradual.
Los niños mayores de cinco años que no han podido superar la alergia al huevo, podrían adelantar o desarrollar tolerancia siguiendo inmunoterapia oral específica con este alimento. Así lo demuestran los resultados de un estudio presentado en el XXXVIII Congreso de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP), que se celebra estos días en Madrid.
Aunque la mitad de los niños alérgicos a este alimento se vuelven tolerantes antes de los 5 años, otros muchos continúan sensibilizados y el desarrollo de tolerancia a partir de entonces es menos probable. La inmunoterapia oral específica, consiste en la administración de cantidades crecientes del alimento hasta alcanzar el equivalente a una ración, "todo bajo la supervisión de un pediatra alergólogo", asegura la doctora Ana Mª Plaza, presidente de SEICAP.
La doctora Mª Flora Martín-Muñoz, especialista del Servicio de Alergología del Hospital Infantil La Paz, en Madrid, ha liderado un ensayo clínico de Inmunoterapia oral con huevo para analizar la eficacia y seguridad de este tratamiento. Se trata de un estudio multicéntrico, a nivel nacional, aleatorizado y controlado en el que han colaborado diferentes hospitales de toda España (Hospital infantil La Paz, Gregório Marañón y Hospital Severo Ochoa, de la Comunidad de Madrid; Hospital San Juan de Dios, Vall D´Hebron, Althaia San Juan de Dios de Manresa, de Barcelona; Hospital Carlos Haya, de Málaga; Hospital General de Valencia y Hospital de Cruces, de Vizcaya).
En el estudio han participado 101 niños (46 niños y 55 niñas) de entre 6 y 9 años de edad, diagnosticados de alergia persistente al huevo. El 85% de los que siguieron el tratamiento de inmunoterapia oral alcanzaron tolerancia para huevo. Además, esa tolerancia persistía en todos los que siguieron consumiendo huevo según una dieta normal, 6 meses después de interrumpir el tratamiento.
Uno de cada cinco niños con alergia al huevo mantendrá su alergia en el futuro y sus reacciones serán más severas", según un documento de consenso sobre alergia al huevo elaborado por SEICAP.
Además, "la cifra de niños que no la superan ha aumentado en los últimos años, siendo la única opción para conseguirlo, la terapia de Inducción Oral a la Tolerancia". El huevo es el alimento que más a menudo causa la alergia en los niños españoles, con una incidencia de 2,5 % en los primeros 2 años de vida. En el 76% de los casos aparece antes de los 5 años, en el 12% entre los 5 y los 10 y en otro 12% entre los 10 y los 15, según datos de este informe.
Ventajas de la inmunoterapia oral con alimentos
El tratamiento actual y habitual para un niño con alergia alimentaria es la dieta de exclusión o evitación del alimento en cuestión. Sin embargo, advierte el doctor Antonio Martorell, de la Unidad de Alergología del Hospital General Universitario de Valencia, "no resulta fácil llevarla a la practica con alimentos como el huevo y la leche de vaca que están presentes en gran cantidad de alimentos elaborados, además de la dificultad añadida por la presencia de trazas en muchos productos alimenticios industriales".
Así, las restricciones alimentarias impuestas por la dieta, junto a las reacciones adversas potencialmente graves debidas a la ingestión inadvertida, "producen una alteración significativa de la calidad de vida del menor y su familia, lo que ha impulsado la búsqueda de alternativas como la inmunoterapia oral", señala.
La inmunoterapia oral con alimentos ha demostrado su eficacia y seguridad en la instauración de tolerancia de los mismos, sobre todo de leche y huevo, "así, los niños pueden mejorar su dieta, y consumir libremente el alimento o al menos una cantidad suficiente para prevenir una reacción frente a pequeñas tomas accidentales", afirma este doctor.
En cualquier caso, los pediatras alergólogos advierten sobre la importancia de realizar estos tratamientos bajo el seguimiento del especialista y con un protocolo programado y personalizado a cada niño, "ya que hay que valorar las posibles reacciones que puedan sufrir e incluso si esa tolerancia es o no transitoria", concluye.
Aumento de las alergias alimentarias
Los pediatras alergólogos han observado un aumento del número de alergias alimentarias en niños en los últimos años, incluso en algunos países se ha duplicado.
"Es posible que esto sea debido al cambio en los hábitos alimenticios y de estilo de vida que se han ido desarrollando en el mundo occidental", asegura la doctora Elena Alonso, presidenta del comité organizador del congreso de SEICAP. Si a esto "le unimos la contaminación y modificaciones relativas en la higiene, encontramos que el desarrollo del sistema inmunológico del niño se ve afectado y más débil ante la aparición de alergias", añade.
1/11/17
¿Qué ocurre cuando eliminamos del menú infantil las patatas fritas y los refrescos? [1-11-17]
¿Qué ocurre cuando eliminamos del menú infantil las patatas fritas y los refrescos?
A pesar de que en los últimos años se está intentando mejorar la calidad nutricional de las opciones para niños en la hostelería, los menús infantiles dejan mucho que desear. Rebozados y fritos de toto tipo, patatas, hamburguesas y pasta con salas dudosas, refrescos y dulces hipercalóricos son la base de muchos de ellos. Pero, ¿y si desaparecieran del menú?
Una cadena de restaurantes de comida familiar en Estados Unidos está demostrando que, si un niño no tiene la opción de elegir platos de calidad cuestionable, comerá de forma más saludable, por propia voluntad, y además lo hará con gusto. En los menús de Silver Diner los niños siguen encontrando platos muy tentadores, pero con una vuelta de tuerca saludable y apostando por los productos vegetales, eliminando las patatas fritas e incluso con opciones vegetarianas.
La comida de Silver Diner sigue siendo apetecible y con platos clásicos de los diners familiares americanos, pero sus responsables llevan años procurando seguir ciertos criteros saludables, especialmente en el caso de los niños. El gran problema de este tipo de sitios es que a la hora de ofrecer un menú infantil se opta por lo que parece más fácil, lo que supuestamente más les gusta. Filetes rebozados, patatas y pollo frito, refrescos azucarados, grandes cantidades de queso, etc. ¿No estará el problema, precisamente, en que no se les ofrece otra cosa?
Esta cadena de restaurantes lleva años trabajando para ofrecer platos apatecibles que también pueden formar parte de una dieta equilibrada, y su éxito ha llamado la atención de diversas organizaciones dedicadas a fomentar una alimentación saludable de los más pequeños. Su teoría se basa en que, si no le das al niño – o, llegado el caso, a un adulto –, la opción de las patatas fritas, no tiene por qué pedirlas. No se trata de prohibirlas, ya que además se pueden solicitar sin problemas en cada restaurante, sino de demostrar que otras alternativas también son posibles.
De este modo, en el menú infantil de Silver Diner podemos encontrar platos como pechuga de pollo a la plancha o salmón teriyaki con arroz integral y verduras, pero también los clásicos macarrones con queso, cuya ración se reduce para acompaparlos de una ensalada. Entre los extras destacan opciones como ensaladas variadas, edamame, maíz, salsa de manzana, puré de patatas o fruta.
Lo que más me gusta es que no han eliminado los clásicos americanos como el queso fundido, los perritos calientes o el bacon, pero usan ingredientes locales, algunos productos ecológicos y materias primas de calidad. Que un comensal tenga 10 años no tiene por qué ser motivo para darle una salchicha congelada llena de aditivos.
18/10/17
Los frutos secos en la dieta infantil [18-10-17]
Los frutos secos en la dieta infantil
Los frutos secos son alimentos muy completos desde el punto de vista nutritivo, por lo que conviene incluirlos en la dieta infantil para que los niños se acostumbren al sabor de estos alimentos, si bien cuando ellos son muy pequeños hay que tener en cuenta ciertos consejos.
Las virtudes nutritivas de los frutos secos
Los frutos secos destacan por su elevado contenido energético, ya que 100 gramos de frutos secos aportan más de 500 calorías (excepto la castaña, que contiene unas 200 calorías). Este importante valor energético deriva de su escaso contenido en agua (menos del 10 por ciento de su composición), y de su notable cantidad de grasas (más del 50 por ciento de su peso) y proteínas (alrededor del 20 g/ 100 g). En la composición de las grasas de los frutos secos predominan los ácidos grasos insaturados, y entre ellos, el ácido linolénico y el linoleico, ambos nutrientes esenciales que el organismo humano es incapaz de sintetizar y que resultan vitales para la formación de las membranas celulares, particularmente de las células nerviosas, que en los niños están en pleno crecimiento y desarrollo. Además, los frutos secos no contienen colesterol, lo que unido a su saludable perfil de grasas, son alimentos que consumidos habitualmente ayudan a prevenir trastornos cardiovasculares desde la infancia.
Junto con las legumbres y los cereales, los frutos secos forman un equipo muy completo: aportan una excelente fuente de proteínas vegetales (bien combinados estos alimentos, dan lugar a proteínas completas equivalentes a la proteína animal), variedad de vitaminas del grupo B (B1, B3, B6 y folatos), vitamina E (potente antioxidante) y minerales como el hierro y calcio (estos dos minerales de peor absorción), potasio, fósforo, magnesio y cinc. Las vitaminas del grupo B son necesarias para el desarrollo del sistema nervioso del niño, la formación de sus glóbulos rojos y el aprovechamiento de la energía que contienen los alimentos. Parte de la vitamina B1 y de la E se destruyen durante el proceso de tostado que se suele aplicar con frecuencia a los frutos secos, razón suficiente para acostumbrar a los niños a comer frutos secos de la manera más natural. Además, estos alimentos son ricos en fibra, por lo que facilitan el tránsito intestinal, y previenen o mejoran el estreñimiento que con frecuencia se da entre los más pequeños.
Cuándo ofrecer frutos secos a los niños
Cuando los niños son pequeños, tienen menos de dos años, los frutos secos presentan para ellos más inconvenientes que ventajas, que conviene conocer.
Riesgo de atragantamiento
Hay que observar y conocer bien el ritmo evolutivo del niño a la hora de masticar. Como norma general, no se aconseja que los niños de menos de dos años coman frutos secos, ya que en general, no coordinan bien los movimientos de masticación, y si no mastican muy bien los frutos secos existe el riesgo de que se atraganten con ellos. Por ello, cuando se le ofrecen frutos secos a un niño pequeño es importante supervisarlo mientras come e insistirle en que mastique mucho los alimentos antes de tragarlos para evitar un percance. Una forma de incluir los frutos secos en su alimentación es triturarlos con un poco de agua o aceite y preparar una mantequilla para untar el pan o las galletas del desayuno, el almuerzo o la merienda. Y para hacer la dieta más variada y que se habitúe al sabor de estos alimentos tan nutritivos se pueden mezclar los frutos secos con el yogur, las ensaladas, las frutas, la sopa, los platos de verdura o elaborar salsas para acompañar los trocitos de carne o de pescado.
Difíciles de digerir y muy calóricos
Los frutos secos, dado su elevado contenido en grasas, son alimentos muy calóricos y difíciles de digerir, por lo que las cantidades que deben consumir los niños (también las personas adultas) han de ser pequeñas, para evitar que luego les duela la tripa. Al ser los frutos secos alimentos muy apetecibles, muchas veces resulta difícil que dejen de comerlos, aunque hay que insistir en que no se excedan con la cantidad.
Alergia a los frutos secos
Para los niños, los frutos secos son junto con la leche, el pescado y el huevo, alimentos problemáticos por su capacidad de provocar alergias, siendo los cacahuetes, en general, los que mayor número de alergias provocan.
Algunos síntomas que nos ayudan a identificar una alergia a un alimento, en concreto a los frutos secos, podrían ser el goteo nasal, la urticaria por todo el cuerpo, el hormigueo en la lengua o la sensación de opresión en la garganta. Los síntomas pueden empeorar rápidamente si el niño presenta dificultad para respirar, inflamación de la garganta u otras partes del cuerpo, llegando a producirse una reacción anafiláctica, que si no se trata a tiempo puede tener consecuencias fatales.
El niño, si es muy pequeño no puede decirle a su mamá o a su papá si le duele el estómago o le pica la garganta, y ésta es una de las razones por la que no es fácil diagnosticar las alergias a los alimentos en las primeras etapas de la vida de un niño. Por ello, es importante observar cómo reacciona el organismo del niño cada vez que introducimos en su dieta un nuevo alimento, y estar más atentos cuando se trate de un alimento alergénico, sobre todo si hay antecedentes de alergias alimentarias en la familia. En estos casos, conviene esperar hasta los 3 o 4 años a introducir los frutos secos en la alimentación del niño.
Etiquetas:
alimentos,
frutos secos,
Infantil,
niños,
nutricion
13/10/17
Uno de cada diez niños que roncan padece apnea del sueño, según fuentes de [13-10-17]
Uno de cada diez niños que roncan padece apnea del sueño, según fuentes de SEPAR
Cuatro de cada cien niños con edades entre 2 y 8 años ronca. Además, uno de cada diez de estos pequeños presenta apnea del sueño, que consiste en interrupciones frecuentes de la respiración que motivan que su descanso sea de mala calidad, lo que condiciona su capacidad de atención y su rendimiento escolar. Estos datos fueron dados a conocer por el doctor Antonio Salcedo, miembro de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).
Diversos estudios han sugerido también que estas repetidas paradas respiratorias durante la noche podrían tener otros efectos indeseados, como un crecimiento físico más lento, una tensión sanguínea ligeramente elevada o, incluso, enuresis, apuntó Salcedo, quien explicó que en el caso de los niños la apnea "no se define tanto por el tiempo de duración de la pausa como por la ausencia total de flujo de aire en nariz o boca, acompañado de esfuerzo durante al menos dos respiraciones completas". Estos niños pueden mostrar un bajo rendimiento escolar, alteraciones de la conducta o hiperactividad.
La apnea obstructiva del sueño en niños, de igual forma que sucede con los adultos, tiene un nivel de diagnóstico muy bajo. Ello sucede, entre otras razones, "porque los progenitores y pediatras consideran que los ronquidos son, simplemente, un hábito molesto", señaló el especialista. No todos los niños que roncan padecen apnea, pero sí es cierto que siempre que hay apnea existen los ronquidos, por lo que el neumólogo recomienda que los chequeos rutinarios infantiles incluyan preguntas acerca de ello.
El experto de SEPAR indicó que los padres también deberían fijarse en otros signos relacionados con el tiempo de descanso, como que el niño dé muestras habitualmente de no haber dormido bien, que se despierte a menudo invadido por terrores nocturnos o que adopte posturas extrañas durante el sueño. Otras señales son la somnolencia, la hiperactividad, las dificultades en el aprendizaje y el retraso físico con respecto a los compañeros de su misma edad, enumeró Salcedo. "Tales síntomas por sí solos pueden no decir nada, pero si se acumulan entonces es más que probable que el niño tenga un problema, y ese problema puede muy bien ser apnea del sueño", afirmó el doctor.
La polisomnografía, con una fiabilidad casi total, es un registro gráfico del sueño que da información de electroencefalograma, de electrocardiograma, electro-oculograma, flujos respiratorios, movimientos torácicos, etc. Si se confirma el diagnóstico, lo más probable es que la causa de la apnea sea el tamaño excesivo de las amígdalas o vegetaciones. Sucede así en aproximadamente el 65% de los casos y se soluciona con la extirpación de este tejido. Otros factores implicados son las malformaciones craneofaciales (30% de los casos) y la obesidad (5%).
2/2/17
Cómo lograr que sus niños coman mejor [2-2-17]
Cómo lograr que sus niños coman mejor
Consejos de expertos para evitar que sus niños coman en exceso o tengan una dieta poco variada.
Falta de educación nutricional. En esta frase se resumen todos los problemas de alimentación que afectan a los niños de hoy, envueltos en una serie de comportamientos y hábitos que a largo plazo pueden derivar en conductas alimentarias inadecuadas, además de sobrepeso u obesidad.
Claudia Angarita, directora y nutricionista del Centro Colombiano de Nutrición Integral (Cecni), explica que actualmente no existe el hábito de desayunar o la selección de alimentos que lo conforman no es la adecuada. Hay un incremento en la ingesta de alimentos con altas cantidades de azúcares, grasa y sal, y un pobre consumo de frutas y verduras, ocasionando deficiencias nutricionales desde temprana edad.
Además, en Colombia se presenta una deficiencia de nutrientes en menores de 5 años. Los más críticos son: vitamina A, C, ácido fólico, vitamina B12 y minerales como hierro, zinc y calcio.
“Todo esto conlleva a que los niños se tornen selectivos al momento de comer -dice Angarita-, limitando el consumo de alimentos con un valor nutricional adecuado. También la ingesta de líquidos es menor a la recomendada, por lo tanto no se cumple con la recomendación de tomar de 1,2 a 1,5 litros de agua por día, ocasionando que se presente la sed, síntoma característico de la deshidratación”.
Por otro lado, están la presión para comer, la falta de conocimientos sobre el tamaño de las porciones apropiadas para los niños y la misma conducta alimentaria de los adultos, quienes deberían ser ejemplo para ellos.
Sandra Patricia Alfaro, nutricionista-dietista del Centro Médico Imbanaco de Cali, dice que en muchos casos “los padres creen que cuanto más gordito el niño, más saludable está. De igual manera, les sirven porciones más grandes de las que requieren, y si no se lo comen todo, muchas veces ejercen presión para que lo hagan. El resultado de esta práctica es que se va agrandando el volumen gástrico y el niño cada vez necesita más comida para quedar satisfecho. Este exceso calórico lo va llevando, paso a paso, al sobrepeso y la obesidad”.
Agrega que tanto los padres como los abuelos y los cuidadores premian a los niños para que coman, generalmente con comidas rápidas o golosinas. Esto, además de sobrepeso y obesidad, genera una conducta alimentaria donde la manipulación de parte del niño hacia los padres pasa a jugar un papel muy importante.
Igualmente, los adultos exigen a los pequeños conductas que ellos mismos no ponen en práctica. Por ejemplo, cuando se les prohíbe tomar bebidas azucaradas, pero sus padres o cuidadores las consumen delante de ellos.
Ambas expertas están de acuerdo en que actualmente los niños tienen un muy bajo consumo de frutas y verduras, aun cuando la mitad de la canasta familiar debería estar compuesta por estos alimentos, que son reemplazados por productos industrializados altos en calorías, azúcares y grasas, a lo que se suma que cada vez más los pequeños están más quietos, no practican actividades lúdicas por las largas horas de colegio y por estar mucho tiempo frente a la televisión y a equipos electrónicos.
Otro factor de riesgo para el sobrepeso y la obesidad es el contenido de la lonchera. “Los alimentos que las conforman no son saludables ni naturales, sino industrializados, altos en calorías, harinas y grasas”, explica Alfaro.
Los alimentos nuevos
Introduzca uno a uno los distintos tipos de alimentos usando los cinco sentidos. Es decir, que los pequeños toquen el alimento, aprecien su color, su aroma, su sabor. Es la única manera a través de la cual conocen el alimento.
Adicionalmente, hay que invitarlos a hacer el mercado y a participar en la preparación de las comidas. Los expertos aconsejan hablarles de los beneficios de cada alimento para su cuerpo. “Esto es conocimiento en nutrición y de allí nace una adecuada conducta alimentaria”.
Cuánta comida deben consumir a diario
Entre cuatro y cinco porciones de frutas (del tamaño del puño de su mano). Mínimo dos porciones de verduras (del tamaño de sus dos manos en forma de taza); dos porciones diarias de carne (del tamaño de la palma de la mano).
Entre cinco y seis de harinas (del tamaño de un puñito), incluye las legumbres.
Cinco porciones de lácteos (entre leche, yogur, queso); la mantequilla pura es benéfica, puede untar una cucharadita diaria en los diferentes alimentos y usar aceite de oliva en las preparaciones, menos en frituras.
Claves de uso diario
- No utilice la comida como premio o castigo.
- Si hay un alimento que no sea totalmente de su agrado, sirva pequeñas cantidades de este mezclado con otro que le guste. Esto permite que poco a poco acepte el que rechaza.
- Cuando rechace un alimento, presénteselo una y otra vez en el plato. Los estudios demuestran que después de 15 veces, el alimento finalmente es aceptado por el niño.
- Deje alimentos al alcance de los pequeños sin ofrecerlos, especialmente frutas y verduras.
- No los obligue a comer.
- Los padres deben estar relajados cuando los acompañan a comer.
- Deben darles cinco comidas al día, por lo menos cada tres horas. Evite el picoteo entre estas.
- Minimice las distracciones durante la comida.
- Introduzca alimentos nuevos gradualmente.
- No restrinja ningún alimento; en la moderación está la clave del éxito.
- Seleccione alimentos de calidad y que estén fortificados con vitaminas y minerales.
- Lea las etiquetas de los productos y seleccione aquellos que tengan menor cantidad de azúcares y grasa.
- Ofrézcales alimentos ricos en proteína como carnes, aves, pescados, huevo, y leguminosas como el frijol, lenteja, soya.
- Los lácteos y derivados son claves para su crecimiento y desarrollo por su contenido de calcio y vitamina D.
- Trate de que consuman tres porciones de frutas y dos de verduras al día.
- Use en sus preparaciones aceites y grasas vegetales, preferiblemente.
- Ofrezca cereales, tubérculos, plátanos con moderación, de acuerdo a la actividad física que realicen.
- Modere el uso de azúcares y de sal. Solo inclúyalos después del primer año de edad.
- Las bebidas con soya y jugos de frutas fortificados con vitaminas y minerales pueden ser de utilidad en cualquier tiempo de comida.
- A mayor actividad física, mayor es el apetito. Permita que los niños corran, jueguen, salten y sean muy activos.
Consejos de expertos para evitar que sus niños coman en exceso o tengan una dieta poco variada.
Falta de educación nutricional. En esta frase se resumen todos los problemas de alimentación que afectan a los niños de hoy, envueltos en una serie de comportamientos y hábitos que a largo plazo pueden derivar en conductas alimentarias inadecuadas, además de sobrepeso u obesidad.
Claudia Angarita, directora y nutricionista del Centro Colombiano de Nutrición Integral (Cecni), explica que actualmente no existe el hábito de desayunar o la selección de alimentos que lo conforman no es la adecuada. Hay un incremento en la ingesta de alimentos con altas cantidades de azúcares, grasa y sal, y un pobre consumo de frutas y verduras, ocasionando deficiencias nutricionales desde temprana edad.
Además, en Colombia se presenta una deficiencia de nutrientes en menores de 5 años. Los más críticos son: vitamina A, C, ácido fólico, vitamina B12 y minerales como hierro, zinc y calcio.
“Todo esto conlleva a que los niños se tornen selectivos al momento de comer -dice Angarita-, limitando el consumo de alimentos con un valor nutricional adecuado. También la ingesta de líquidos es menor a la recomendada, por lo tanto no se cumple con la recomendación de tomar de 1,2 a 1,5 litros de agua por día, ocasionando que se presente la sed, síntoma característico de la deshidratación”.
Por otro lado, están la presión para comer, la falta de conocimientos sobre el tamaño de las porciones apropiadas para los niños y la misma conducta alimentaria de los adultos, quienes deberían ser ejemplo para ellos.
Sandra Patricia Alfaro, nutricionista-dietista del Centro Médico Imbanaco de Cali, dice que en muchos casos “los padres creen que cuanto más gordito el niño, más saludable está. De igual manera, les sirven porciones más grandes de las que requieren, y si no se lo comen todo, muchas veces ejercen presión para que lo hagan. El resultado de esta práctica es que se va agrandando el volumen gástrico y el niño cada vez necesita más comida para quedar satisfecho. Este exceso calórico lo va llevando, paso a paso, al sobrepeso y la obesidad”.
Agrega que tanto los padres como los abuelos y los cuidadores premian a los niños para que coman, generalmente con comidas rápidas o golosinas. Esto, además de sobrepeso y obesidad, genera una conducta alimentaria donde la manipulación de parte del niño hacia los padres pasa a jugar un papel muy importante.
Igualmente, los adultos exigen a los pequeños conductas que ellos mismos no ponen en práctica. Por ejemplo, cuando se les prohíbe tomar bebidas azucaradas, pero sus padres o cuidadores las consumen delante de ellos.
Ambas expertas están de acuerdo en que actualmente los niños tienen un muy bajo consumo de frutas y verduras, aun cuando la mitad de la canasta familiar debería estar compuesta por estos alimentos, que son reemplazados por productos industrializados altos en calorías, azúcares y grasas, a lo que se suma que cada vez más los pequeños están más quietos, no practican actividades lúdicas por las largas horas de colegio y por estar mucho tiempo frente a la televisión y a equipos electrónicos.
Otro factor de riesgo para el sobrepeso y la obesidad es el contenido de la lonchera. “Los alimentos que las conforman no son saludables ni naturales, sino industrializados, altos en calorías, harinas y grasas”, explica Alfaro.
Los alimentos nuevos
Introduzca uno a uno los distintos tipos de alimentos usando los cinco sentidos. Es decir, que los pequeños toquen el alimento, aprecien su color, su aroma, su sabor. Es la única manera a través de la cual conocen el alimento.
Adicionalmente, hay que invitarlos a hacer el mercado y a participar en la preparación de las comidas. Los expertos aconsejan hablarles de los beneficios de cada alimento para su cuerpo. “Esto es conocimiento en nutrición y de allí nace una adecuada conducta alimentaria”.
Cuánta comida deben consumir a diario
Entre cuatro y cinco porciones de frutas (del tamaño del puño de su mano). Mínimo dos porciones de verduras (del tamaño de sus dos manos en forma de taza); dos porciones diarias de carne (del tamaño de la palma de la mano).
Entre cinco y seis de harinas (del tamaño de un puñito), incluye las legumbres.
Cinco porciones de lácteos (entre leche, yogur, queso); la mantequilla pura es benéfica, puede untar una cucharadita diaria en los diferentes alimentos y usar aceite de oliva en las preparaciones, menos en frituras.
Claves de uso diario
- No utilice la comida como premio o castigo.
- Si hay un alimento que no sea totalmente de su agrado, sirva pequeñas cantidades de este mezclado con otro que le guste. Esto permite que poco a poco acepte el que rechaza.
- Cuando rechace un alimento, presénteselo una y otra vez en el plato. Los estudios demuestran que después de 15 veces, el alimento finalmente es aceptado por el niño.
- Deje alimentos al alcance de los pequeños sin ofrecerlos, especialmente frutas y verduras.
- No los obligue a comer.
- Los padres deben estar relajados cuando los acompañan a comer.
- Deben darles cinco comidas al día, por lo menos cada tres horas. Evite el picoteo entre estas.
- Minimice las distracciones durante la comida.
- Introduzca alimentos nuevos gradualmente.
- No restrinja ningún alimento; en la moderación está la clave del éxito.
- Seleccione alimentos de calidad y que estén fortificados con vitaminas y minerales.
- Lea las etiquetas de los productos y seleccione aquellos que tengan menor cantidad de azúcares y grasa.
- Ofrézcales alimentos ricos en proteína como carnes, aves, pescados, huevo, y leguminosas como el frijol, lenteja, soya.
- Los lácteos y derivados son claves para su crecimiento y desarrollo por su contenido de calcio y vitamina D.
- Trate de que consuman tres porciones de frutas y dos de verduras al día.
- Use en sus preparaciones aceites y grasas vegetales, preferiblemente.
- Ofrezca cereales, tubérculos, plátanos con moderación, de acuerdo a la actividad física que realicen.
- Modere el uso de azúcares y de sal. Solo inclúyalos después del primer año de edad.
- Las bebidas con soya y jugos de frutas fortificados con vitaminas y minerales pueden ser de utilidad en cualquier tiempo de comida.
- A mayor actividad física, mayor es el apetito. Permita que los niños corran, jueguen, salten y sean muy activos.
27/1/17
Tener miedo a la oscuridad puede ser una fobia si no se supera en la niñez
Tener miedo a la oscuridad puede ser una fobia si no se supera en la niñez
laverdad.es
Aunque pocos conozcan su nombre, cual es nictofobia, pocos han escapado a padecerla, aunque fuera solo una vez en la vida. Otra cosa es que ese miedo a la oscuridad se convierta en algo continuo. La doctora en Psicología Cristina González ha culminado una obra que ayudará a niños, padres y educadores a superar esos episodios. El libro, que ha sido prologado por el catedrático de la Universidad de Murcia Javier Méndez, se titula 'Tratacuento' y propone, basándose en un juego y en la propia lectura, consejos útiles para superar el problema.
-¿A cuántos niños se calcula que afecta la nictofobia?
-El miedo a la oscuridad surge a partir de los 18 meses de vida y tiende a desaparecer a los tres o cuatro años, pero muchas veces se extiende hasta los ocho o nueve. Se estima que uno de cada tres niños entre tres y cinco años se queja de ese miedo.
-¿Cuál es la primera medida a adoptar ante el problema?
-Evitar que vean películas de terror o que escuchen historias de miedo. Estos estímulos facilitan que se normalice la sensación de miedo y se agravará el problema. Por supuesto, no burlarnos de su temor ni forzarlo a hacer algo que no quiera en la oscuridad y, a continuación, tomar medidas para que supere ese miedo y evitar que se transforme en una fobia.
-¿Por qué decidió escribir esta obra?
-Con la finalidad de proporcionar a los padres una herramienta con la que actuar cuando los hijos muestran síntomas de miedo a la oscuridad y alargan el momento de ir a dormir, consiguiendo así que la noche sea un momento de descanso y evitar que este miedo pueda derivar posteriormente en una fobia.
-¿Qué método propone?
-Consta de dos elementos esenciales: el cuento y el juego. 'Tratacuento' se compone de siete historias, una para cada semana. Son leídas con los padres o madres a la hora de ir a dormir. Después se proponen juegos a los que se dedicarán diez minutos, con los que se pretende partir de un clima amistoso y cercano en el que los niños se sientan seguros. Se incluyen una serie de pautas para orientar la intervención de la familia y se añaden tareas semanales con instrucciones más específicas para afianzar lo aprendido. Es un método sencillo que ayuda a acercar al niño a la oscuridad progresivamente.
-¿Cuál debe ser la actitud de los padres ante ese miedo?
-La actitud positiva y empática es el ingrediente principal que debemos utilizar con nuestros hijos, intentando crear un clima de confianza mutua que facilitará que expresen con total libertad qué les pasa, qué les preocupa, cómo se sienten... dejando claro que están para ayudarlos ante sus dificultades. Por otra parte, atribuyendo a los niños la capacidad de conseguir su objetivo dándoles a entender que es un proceso que dura un tiempo y que después podrán utilizar lo que consigan para alcanzar otras metas. De esta forma, se fomenta la confianza en ellos mismos.
-¿A qué tienen miedo nuestros niños concretamente?
-Los miedos son evolutivos. Es normal que nos acompañen a lo largo de nuestro desarrollo. Desde que nacemos hasta los seis meses de vida, lo normal es que los bebés tengan miedo a la pérdida súbita de sustentación, a los ruidos fuertes, pero más adelante estos miedos se superan y dan paso a otros como temor a los extraños, a los objetos que aparecen de forma inesperada. Posteriormente, toman protagonismo la separación de los padres, los animales, los truenos, la oscuridad. Este último miedo es uno de los más persistentes, ya que aparece alrededor de los dos años y tiende a desaparecer hacia los nueve.
-¿Esta fobia puede afectar también a adultos?
-Fobia y miedo no son lo mismo. Los niños experimentan diversos miedos a lo largo de su desarrollo, muchos de los cuales son transitorios, de intensidad leve y específicos de una edad. Pero si uno de estos miedos persiste, pasada esta edad, se puede convertir en una fobia. El miedo a la oscuridad no superado en la niñez será probablemente una fobia en la edad adulta. La característica de las fobias es su interferencia en la vida cotidiana de la persona que la padece.
laverdad.es
Aunque pocos conozcan su nombre, cual es nictofobia, pocos han escapado a padecerla, aunque fuera solo una vez en la vida. Otra cosa es que ese miedo a la oscuridad se convierta en algo continuo. La doctora en Psicología Cristina González ha culminado una obra que ayudará a niños, padres y educadores a superar esos episodios. El libro, que ha sido prologado por el catedrático de la Universidad de Murcia Javier Méndez, se titula 'Tratacuento' y propone, basándose en un juego y en la propia lectura, consejos útiles para superar el problema.
-¿A cuántos niños se calcula que afecta la nictofobia?
-El miedo a la oscuridad surge a partir de los 18 meses de vida y tiende a desaparecer a los tres o cuatro años, pero muchas veces se extiende hasta los ocho o nueve. Se estima que uno de cada tres niños entre tres y cinco años se queja de ese miedo.
-¿Cuál es la primera medida a adoptar ante el problema?
-Evitar que vean películas de terror o que escuchen historias de miedo. Estos estímulos facilitan que se normalice la sensación de miedo y se agravará el problema. Por supuesto, no burlarnos de su temor ni forzarlo a hacer algo que no quiera en la oscuridad y, a continuación, tomar medidas para que supere ese miedo y evitar que se transforme en una fobia.
-¿Por qué decidió escribir esta obra?
-Con la finalidad de proporcionar a los padres una herramienta con la que actuar cuando los hijos muestran síntomas de miedo a la oscuridad y alargan el momento de ir a dormir, consiguiendo así que la noche sea un momento de descanso y evitar que este miedo pueda derivar posteriormente en una fobia.
-¿Qué método propone?
-Consta de dos elementos esenciales: el cuento y el juego. 'Tratacuento' se compone de siete historias, una para cada semana. Son leídas con los padres o madres a la hora de ir a dormir. Después se proponen juegos a los que se dedicarán diez minutos, con los que se pretende partir de un clima amistoso y cercano en el que los niños se sientan seguros. Se incluyen una serie de pautas para orientar la intervención de la familia y se añaden tareas semanales con instrucciones más específicas para afianzar lo aprendido. Es un método sencillo que ayuda a acercar al niño a la oscuridad progresivamente.
-¿Cuál debe ser la actitud de los padres ante ese miedo?
-La actitud positiva y empática es el ingrediente principal que debemos utilizar con nuestros hijos, intentando crear un clima de confianza mutua que facilitará que expresen con total libertad qué les pasa, qué les preocupa, cómo se sienten... dejando claro que están para ayudarlos ante sus dificultades. Por otra parte, atribuyendo a los niños la capacidad de conseguir su objetivo dándoles a entender que es un proceso que dura un tiempo y que después podrán utilizar lo que consigan para alcanzar otras metas. De esta forma, se fomenta la confianza en ellos mismos.
-¿A qué tienen miedo nuestros niños concretamente?
-Los miedos son evolutivos. Es normal que nos acompañen a lo largo de nuestro desarrollo. Desde que nacemos hasta los seis meses de vida, lo normal es que los bebés tengan miedo a la pérdida súbita de sustentación, a los ruidos fuertes, pero más adelante estos miedos se superan y dan paso a otros como temor a los extraños, a los objetos que aparecen de forma inesperada. Posteriormente, toman protagonismo la separación de los padres, los animales, los truenos, la oscuridad. Este último miedo es uno de los más persistentes, ya que aparece alrededor de los dos años y tiende a desaparecer hacia los nueve.
-¿Esta fobia puede afectar también a adultos?
-Fobia y miedo no son lo mismo. Los niños experimentan diversos miedos a lo largo de su desarrollo, muchos de los cuales son transitorios, de intensidad leve y específicos de una edad. Pero si uno de estos miedos persiste, pasada esta edad, se puede convertir en una fobia. El miedo a la oscuridad no superado en la niñez será probablemente una fobia en la edad adulta. La característica de las fobias es su interferencia en la vida cotidiana de la persona que la padece.
28/10/16
Cómo lograr que sus niños coman mejor [28-10-16]
Cómo lograr que sus niños coman mejor
Consejos de expertos para evitar que sus niños coman en exceso o tengan una dieta poco variada.
Falta de educación nutricional. En esta frase se resumen todos los problemas de alimentación que afectan a los niños de hoy, envueltos en una serie de comportamientos y hábitos que a largo plazo pueden derivar en conductas alimentarias inadecuadas, además de sobrepeso u obesidad.
Claudia Angarita, directora y nutricionista del Centro Colombiano de Nutrición Integral (Cecni), explica que actualmente no existe el hábito de desayunar o la selección de alimentos que lo conforman no es la adecuada. Hay un incremento en la ingesta de alimentos con altas cantidades de azúcares, grasa y sal, y un pobre consumo de frutas y verduras, ocasionando deficiencias nutricionales desde temprana edad.
Además, en Colombia se presenta una deficiencia de nutrientes en menores de 5 años. Los más críticos son: vitamina A, C, ácido fólico, vitamina B12 y minerales como hierro, zinc y calcio.
“Todo esto conlleva a que los niños se tornen selectivos al momento de comer -dice Angarita-, limitando el consumo de alimentos con un valor nutricional adecuado. También la ingesta de líquidos es menor a la recomendada, por lo tanto no se cumple con la recomendación de tomar de 1,2 a 1,5 litros de agua por día, ocasionando que se presente la sed, síntoma característico de la deshidratación”.
Por otro lado, están la presión para comer, la falta de conocimientos sobre el tamaño de las porciones apropiadas para los niños y la misma conducta alimentaria de los adultos, quienes deberían ser ejemplo para ellos.
Sandra Patricia Alfaro, nutricionista-dietista del Centro Médico Imbanaco de Cali, dice que en muchos casos “los padres creen que cuanto más gordito el niño, más saludable está. De igual manera, les sirven porciones más grandes de las que requieren, y si no se lo comen todo, muchas veces ejercen presión para que lo hagan. El resultado de esta práctica es que se va agrandando el volumen gástrico y el niño cada vez necesita más comida para quedar satisfecho. Este exceso calórico lo va llevando, paso a paso, al sobrepeso y la obesidad”.
Agrega que tanto los padres como los abuelos y los cuidadores premian a los niños para que coman, generalmente con comidas rápidas o golosinas. Esto, además de sobrepeso y obesidad, genera una conducta alimentaria donde la manipulación de parte del niño hacia los padres pasa a jugar un papel muy importante.
Igualmente, los adultos exigen a los pequeños conductas que ellos mismos no ponen en práctica. Por ejemplo, cuando se les prohíbe tomar bebidas azucaradas, pero sus padres o cuidadores las consumen delante de ellos.
Ambas expertas están de acuerdo en que actualmente los niños tienen un muy bajo consumo de frutas y verduras, aun cuando la mitad de la canasta familiar debería estar compuesta por estos alimentos, que son reemplazados por productos industrializados altos en calorías, azúcares y grasas, a lo que se suma que cada vez más los pequeños están más quietos, no practican actividades lúdicas por las largas horas de colegio y por estar mucho tiempo frente a la televisión y a equipos electrónicos.
Otro factor de riesgo para el sobrepeso y la obesidad es el contenido de la lonchera. “Los alimentos que las conforman no son saludables ni naturales, sino industrializados, altos en calorías, harinas y grasas”, explica Alfaro.
Los alimentos nuevos
Introduzca uno a uno los distintos tipos de alimentos usando los cinco sentidos. Es decir, que los pequeños toquen el alimento, aprecien su color, su aroma, su sabor. Es la única manera a través de la cual conocen el alimento.
Adicionalmente, hay que invitarlos a hacer el mercado y a participar en la preparación de las comidas. Los expertos aconsejan hablarles de los beneficios de cada alimento para su cuerpo. “Esto es conocimiento en nutrición y de allí nace una adecuada conducta alimentaria”.
Cuánta comida deben consumir a diario
Entre cuatro y cinco porciones de frutas (del tamaño del puño de su mano). Mínimo dos porciones de verduras (del tamaño de sus dos manos en forma de taza); dos porciones diarias de carne (del tamaño de la palma de la mano).
Entre cinco y seis de harinas (del tamaño de un puñito), incluye las legumbres.
Cinco porciones de lácteos (entre leche, yogur, queso); la mantequilla pura es benéfica, puede untar una cucharadita diaria en los diferentes alimentos y usar aceite de oliva en las preparaciones, menos en frituras.
Claves de uso diario
- No utilice la comida como premio o castigo.
- Si hay un alimento que no sea totalmente de su agrado, sirva pequeñas cantidades de este mezclado con otro que le guste. Esto permite que poco a poco acepte el que rechaza.
- Cuando rechace un alimento, presénteselo una y otra vez en el plato. Los estudios demuestran que después de 15 veces, el alimento finalmente es aceptado por el niño.
- Deje alimentos al alcance de los pequeños sin ofrecerlos, especialmente frutas y verduras.
- No los obligue a comer.
- Los padres deben estar relajados cuando los acompañan a comer.
- Deben darles cinco comidas al día, por lo menos cada tres horas. Evite el picoteo entre estas.
- Minimice las distracciones durante la comida.
- Introduzca alimentos nuevos gradualmente.
- No restrinja ningún alimento; en la moderación está la clave del éxito.
- Seleccione alimentos de calidad y que estén fortificados con vitaminas y minerales.
- Lea las etiquetas de los productos y seleccione aquellos que tengan menor cantidad de azúcares y grasa.
- Ofrézcales alimentos ricos en proteína como carnes, aves, pescados, huevo, y leguminosas como el frijol, lenteja, soya.
- Los lácteos y derivados son claves para su crecimiento y desarrollo por su contenido de calcio y vitamina D.
- Trate de que consuman tres porciones de frutas y dos de verduras al día.
- Use en sus preparaciones aceites y grasas vegetales, preferiblemente.
- Ofrezca cereales, tubérculos, plátanos con moderación, de acuerdo a la actividad física que realicen.
- Modere el uso de azúcares y de sal. Solo inclúyalos después del primer año de edad.
- Las bebidas con soya y jugos de frutas fortificados con vitaminas y minerales pueden ser de utilidad en cualquier tiempo de comida.
- A mayor actividad física, mayor es el apetito. Permita que los niños corran, jueguen, salten y sean muy activos.
Consejos de expertos para evitar que sus niños coman en exceso o tengan una dieta poco variada.
Falta de educación nutricional. En esta frase se resumen todos los problemas de alimentación que afectan a los niños de hoy, envueltos en una serie de comportamientos y hábitos que a largo plazo pueden derivar en conductas alimentarias inadecuadas, además de sobrepeso u obesidad.
Claudia Angarita, directora y nutricionista del Centro Colombiano de Nutrición Integral (Cecni), explica que actualmente no existe el hábito de desayunar o la selección de alimentos que lo conforman no es la adecuada. Hay un incremento en la ingesta de alimentos con altas cantidades de azúcares, grasa y sal, y un pobre consumo de frutas y verduras, ocasionando deficiencias nutricionales desde temprana edad.
Además, en Colombia se presenta una deficiencia de nutrientes en menores de 5 años. Los más críticos son: vitamina A, C, ácido fólico, vitamina B12 y minerales como hierro, zinc y calcio.
“Todo esto conlleva a que los niños se tornen selectivos al momento de comer -dice Angarita-, limitando el consumo de alimentos con un valor nutricional adecuado. También la ingesta de líquidos es menor a la recomendada, por lo tanto no se cumple con la recomendación de tomar de 1,2 a 1,5 litros de agua por día, ocasionando que se presente la sed, síntoma característico de la deshidratación”.
Por otro lado, están la presión para comer, la falta de conocimientos sobre el tamaño de las porciones apropiadas para los niños y la misma conducta alimentaria de los adultos, quienes deberían ser ejemplo para ellos.
Sandra Patricia Alfaro, nutricionista-dietista del Centro Médico Imbanaco de Cali, dice que en muchos casos “los padres creen que cuanto más gordito el niño, más saludable está. De igual manera, les sirven porciones más grandes de las que requieren, y si no se lo comen todo, muchas veces ejercen presión para que lo hagan. El resultado de esta práctica es que se va agrandando el volumen gástrico y el niño cada vez necesita más comida para quedar satisfecho. Este exceso calórico lo va llevando, paso a paso, al sobrepeso y la obesidad”.
Agrega que tanto los padres como los abuelos y los cuidadores premian a los niños para que coman, generalmente con comidas rápidas o golosinas. Esto, además de sobrepeso y obesidad, genera una conducta alimentaria donde la manipulación de parte del niño hacia los padres pasa a jugar un papel muy importante.
Igualmente, los adultos exigen a los pequeños conductas que ellos mismos no ponen en práctica. Por ejemplo, cuando se les prohíbe tomar bebidas azucaradas, pero sus padres o cuidadores las consumen delante de ellos.
Ambas expertas están de acuerdo en que actualmente los niños tienen un muy bajo consumo de frutas y verduras, aun cuando la mitad de la canasta familiar debería estar compuesta por estos alimentos, que son reemplazados por productos industrializados altos en calorías, azúcares y grasas, a lo que se suma que cada vez más los pequeños están más quietos, no practican actividades lúdicas por las largas horas de colegio y por estar mucho tiempo frente a la televisión y a equipos electrónicos.
Otro factor de riesgo para el sobrepeso y la obesidad es el contenido de la lonchera. “Los alimentos que las conforman no son saludables ni naturales, sino industrializados, altos en calorías, harinas y grasas”, explica Alfaro.
Los alimentos nuevos
Introduzca uno a uno los distintos tipos de alimentos usando los cinco sentidos. Es decir, que los pequeños toquen el alimento, aprecien su color, su aroma, su sabor. Es la única manera a través de la cual conocen el alimento.
Adicionalmente, hay que invitarlos a hacer el mercado y a participar en la preparación de las comidas. Los expertos aconsejan hablarles de los beneficios de cada alimento para su cuerpo. “Esto es conocimiento en nutrición y de allí nace una adecuada conducta alimentaria”.
Cuánta comida deben consumir a diario
Entre cuatro y cinco porciones de frutas (del tamaño del puño de su mano). Mínimo dos porciones de verduras (del tamaño de sus dos manos en forma de taza); dos porciones diarias de carne (del tamaño de la palma de la mano).
Entre cinco y seis de harinas (del tamaño de un puñito), incluye las legumbres.
Cinco porciones de lácteos (entre leche, yogur, queso); la mantequilla pura es benéfica, puede untar una cucharadita diaria en los diferentes alimentos y usar aceite de oliva en las preparaciones, menos en frituras.
Claves de uso diario
- No utilice la comida como premio o castigo.
- Si hay un alimento que no sea totalmente de su agrado, sirva pequeñas cantidades de este mezclado con otro que le guste. Esto permite que poco a poco acepte el que rechaza.
- Cuando rechace un alimento, presénteselo una y otra vez en el plato. Los estudios demuestran que después de 15 veces, el alimento finalmente es aceptado por el niño.
- Deje alimentos al alcance de los pequeños sin ofrecerlos, especialmente frutas y verduras.
- No los obligue a comer.
- Los padres deben estar relajados cuando los acompañan a comer.
- Deben darles cinco comidas al día, por lo menos cada tres horas. Evite el picoteo entre estas.
- Minimice las distracciones durante la comida.
- Introduzca alimentos nuevos gradualmente.
- No restrinja ningún alimento; en la moderación está la clave del éxito.
- Seleccione alimentos de calidad y que estén fortificados con vitaminas y minerales.
- Lea las etiquetas de los productos y seleccione aquellos que tengan menor cantidad de azúcares y grasa.
- Ofrézcales alimentos ricos en proteína como carnes, aves, pescados, huevo, y leguminosas como el frijol, lenteja, soya.
- Los lácteos y derivados son claves para su crecimiento y desarrollo por su contenido de calcio y vitamina D.
- Trate de que consuman tres porciones de frutas y dos de verduras al día.
- Use en sus preparaciones aceites y grasas vegetales, preferiblemente.
- Ofrezca cereales, tubérculos, plátanos con moderación, de acuerdo a la actividad física que realicen.
- Modere el uso de azúcares y de sal. Solo inclúyalos después del primer año de edad.
- Las bebidas con soya y jugos de frutas fortificados con vitaminas y minerales pueden ser de utilidad en cualquier tiempo de comida.
- A mayor actividad física, mayor es el apetito. Permita que los niños corran, jueguen, salten y sean muy activos.
19/8/16
La primera propiedad de un niño [19-8-16]
La primera propiedad de un niño
El tener su propia cama le hará responsable de un espacio propio
Muchas madres solteras por lo regular acostumbran a dormir en la misma habitación del bebé, ya sea por comodidad, por compañía o por diferentes circunstancias que se presentan en la vida.
Lo importante es saber el momento adecuado para decidir que cada uno debe tener su espacio propio, pues es una mala costumbre y más adelante podrá ser un grave peligro, especialmente si eres joven o estas pensando rehacer tu vida.
Como bien sabemos toda nueva pareja necesita su espacio, y no es lo mismo compartir un rato en la alcoba a disponer del lugar toda la noche, porque el nene viene todas las noches a dormir con mami por costumbres pasadas.
Mientras más pequeños y bebecitos son los niños, resulta más fácil dejarle en su cuna o cama con barandillas, sin que sea una tarea extremadamente compleja. Cuando ya tienen un año y medio o más, la tarea es más complicada, pero no imposible.
Primero tú debes mentalizarte de los beneficios al peque y a ti, como el espacio propio, la independencia que esto dará al chico y posibles conflictos que podría traer el no separarlo de ti en las noches.
Debes venderle la idea a tu hijo de que ya está creciendo y cada uno debe tener su cama, y que eso lo hará responsable por el hecho de que tiene algo grande que le pertenece, su cama.
También puedes hacer de ese espacio para tu hijo un lugar agradable, con sabanas de colores o de u personaje favorito y si él se rehúsa a dejarte, ponle una foto tuya y hazle saber qué estas cerca siempre.
Una regla fundamental para hacerlo es tener coraje y no dejar que se te ablande el corazón porque el está triste por ya no dormir a tu lado.
12/5/16
Niños zurdos [12-5-16]
Niños zurdos
Con sólo 10 a 12 semanas, el feto comienza a mover más su mano derecha o izquierda y en esta preferencia espontánea puede desarrollar la lateralidad para el resto de su vida.
Todo ello se produce dentro del útero, según una investigación efectuada recientemente en el Reino Unido y que destierra la teoría de que esta capacidad no se logra definir hasta mucho después del nacimiento, cuando el niño tiene tres o cuatro años de edad.
Los hallazgos del grupo de investigadores de la Universidad de Queen, en Belfast (en Irlanda del Norte, Reino Unido), liderados por el profesor Peter Hepper, indican que la mano que el feto prefiere a las 10 semanas será la que utilizará siempre.
Arco reflejo
Según Hepper, todo apunta a que sea más probable que se trate de un arco reflejo de la médula espinal.
El equipo médico estudió imágenes obtenidas por ultrasonido de mil fetos dentro del útero y tras el nacimiento siguió el progreso de una muestra de infantes y el desarrollo de su lateralidad, que significa la preferencia espontánea en el uso de los órganos situados al lado derecho o izquierdo del cuerpo, como los brazos o las piernas.
Los científicos analizaron también el movimiento de las manos en el útero, una actividad que comienza alrededor de la décima semana, y hallaron un vínculo similar entre la predilección por una u otra después del nacimiento.
En una parte del estudio, el grupo de Belfast identificó a 60 que usaban más la mano derecha y otros 15 que tenía debilidad por los dedos de la izquierda.
Cuando estos chicos fueron examinados otra vez tenían entre 10 y 12 años de edad, y los investigadores encontraron que 60 de los que gustaban por los dedos de la mano derecha cuando estaban en el útero materno eran diestros.
Dos tercios de los fetos que se llevaban más a la boca los dedos de la mano izquierda mantuvieron su lateralidad zurda y el resto aparentemente se volvió diestro.
Hablan las estadísticas
En otra parte de la investigación, que fue dada a conocer por Hepper en un foro europeo de Neurociencia en Lisboa, se encontró que nueve de 10 fetos en la décimoquinta semana optan por los dedos de la mano derecha, reflejando la relación porcentual de diestros y zurdos que es de alrededor del 13 por ciento de la población mundial, según la página europea del Día Internacional de los Zurdos que se celebrará el 13 de agosto.
Las investigaciones reflejaron que el feto de 10 semanas aún es demasiado joven para empezar a chuparse los dedos pero da señales en ese sentido moviendo las manos en ondas.
El equipo de estudiosos norirlandeses encontró además que la tendencia mayoritaria es a mover la mano derecha.
Para Hepper un lado podría ser más favorecido que el otro porque se desarrolla con mayor rapidez. Sin embargo, la mayoría de científicos cree que el hecho de que una persona sea diestra o zurda es el reflejo de su configuración cerebral.
El cerebro es un órgano con dos lados, cada uno de los cuales toma control opuesto de diferentes funciones.
¿Por qué?
El hemisferio derecho dirige los movimientos del lado izquierdo del cuerpo y el hemisferio izquierdo rige los del lado derecho.
En la mayoría de niños (diestros), el hemisferio izquierdo es el dominante, pero en otros, prima el derecho (zurdos).
La lateralidad es el predominio de una parte del cuerpo sobre la otra, esta lateralidad puede ser diestra o zurda.
Existe casos en los que el niño aún no ha conseguido definirla y entonces se dice que es ambidiestro (desarrolla con ambas manos la misma habilidad).
Los hallazgos del equipo de la Universidad de Queen retan esta teoría al mantener que la lateralidad aparece mucho antes que el cerebro tenga algún control sobre los movimientos.
“Esta actividad temprana está probablemente bajo control muscular o controlada por nervios en la médula espinal”, señala Hepper.
Escepticismo
El médico Stephen Wilson, biólogo de la University College de Londres, sostiene, por el contrario, que los movimientos vistos en el útero no son necesariamente una indicación de qué lado del cuerpo y qué mano se convertirá en dominante.
Wilson mantiene que es más probable que en un feto de pocas semanas haya una diferencia en activación de genes entre el lado derecho e izquierdo del cerebro y de eso resulta la lateralidad.
¿Condición genética o muscular-nerviosa en la etapa fetal?
El ser diestro o zurdo y su punto de partida y desarrollo continuará dando qué hablar en el mundo científico.
No los obligue
Forzar que un niño utilice la mana derecha para escribir es una barbaridad. Si se reprime a un zurdo lo habitual es que se produzca una lateralidad cruzada; se puede conseguir que el zurdo coma y escriba con la mano derecha, pero continuará efectuando muchas otras actividades con la izquierda y tendrá grandes dificultades para discernir entre ambos lados.
El origen de buena parte de la lateralidad cruzada se debe a que antaño se corregía lo social, pero en otras actividades el zurdo seguía usando su mano fuerte. En otros casos, en casa no se contrariaba al niño pero sí se hacía desde el colegio.
Con frecuencia, los zurdos sufren problemas en el habla y la escritura (dislexia, disfasia, disgrafia, tartamudez), retrasos en el lenguaje, pérdida de lateralidad, trastornos en el equilibrio, inseguridad de movimientos e incluso problemas emocionales
Etiquetas:
niños
16/4/16
Educarán a niños para cuidar su corazón [16-4-16]
Educarán a niños para cuidar su corazón
El corazón de los mexicanos late con mayor intensidad porque sus arterias están tapadas por la grasa que consumen desde niños. Los problemas cardiovasculares se han convertido en la primera causa de muerte en nuestro país y en una epidemia que deja anualmente el fallecimiento de 100 mil personas.
Cardiólogos alertan que la inactividad física, los malos hábitos alimenticios y el tabaquismo contribuyen de manera significativa al envejecimiento temprano del miocardio.
Incluso, aseguran que por desgracia ha bajado la edad promedio en que ocurren los infartos cardiacos y cerebrales en las personas, pues en promedio, se presentaban después de los 60 años y ahora hay casos en menores de 40 años.
De ahí, que los cardiólogos centren sus baterías en el punto de inicio de esta enfermedad: la niñez.
El presidente de la Asociación Nacional de Cardiólogos de México (ANCAM), Carlos Alva, alertó que desde la infancia las arterias comienzan a taparse de grasas.
Recordó que en autopsias realizadas a niños y adolescentes que fallecieron a causa de algún accidente se ha podido comprobar que desde edades tempranas ya existen cambios de atereosclerosis que significan placas de grasa en las coronarias y que se presentan más en los que tenían sobrepeso o fumaban.
"Los males cardiovasculares son un proceso silencioso, no duele, no avisa y avanza sin darnos cuenta y cuando nos avisa es que ya tenemos un infarto", subrayó.
Por ello, insistió, un niño con sobrepeso es un candidato a que en la edad adulta tenga riesgos de sufrir una enfermedad cardiovascular. Lo alarmante, coinciden cardiólogos de diferentes instituciones públicas, es que las tasas de mortalidad por algún evento cardíaco sigue en aumento en México, pues las últimas estadísticas nacionales arrojan que 80% de la población es sedentaria, no practica ningún ejercicio físico, 30% registra hipertensión arterial alta, 10% tiene diabetes, 43% colesterol elevado y 20% obesidad.
La situación preocupa aún más cuando las cifras revelan que 70% de los niños en edad escolar no hacen ejercicios físicos y más de 40% sufre de sobrepeso y obesidad, sumado a que cada día la edad inicio en el consumo de cigarro es más temprana.
"Los médicos ya no sólo deben tener un estetoscopio y un baumanómetro para medir la presión, sino también una cinta métrica para medir la cintura de sus pacientes", expuso. Dijo que todos nacen con un corazón sano, pero desgraciadamente no lo saben cuidar. "El que tiene un infarto es que estuvo 35, 40 o 50 años sin cuidar su vida".
13/4/16
Un estudio apunta a que la apnea del sueño en niños está ligada a daños cerebrales [13-4-16]
Un estudio apunta a que la apnea del sueño en niños está ligada a daños cerebrales
La Universidad Johns Hopkins de Baltimore (Estados Unidos) ha revelado mediante diversas investigaciones que la apnea del sueño en niños está vinculada a déficits de memoria, de aprendizaje y de otras funciones mentales, y que a medio plazo puede ?desencadenar un daño neuronal.
Los investigadores realizaron estudios de sueño y evaluaciones neuropsicológicas a 19 niños con apnea del sueño de moderada a grave y a 12 niños como grupo control.
Los resultados del estudio, publicado en Public Library of Science Medicine , muestran que la memoria de trabajo verbal y la fluidez verbal son peores en los niños con apnea, al igual que la puntuación en el test de inteligencia, en comparación con los niños del grupo control. Además, las pruebas de resonancia magnética revelaron cambios metabólicos indicativos de daño neuronal.
10/4/16
Quizá los niños en edad preescolar no necesiten hacer la siesta [10-4-16]
Quizá los niños en edad preescolar no necesiten hacer la siesta, informa una revisión
Obligar a los niños a tomar siestas después de que las superan de forma natural conduce a que duerman menos en general
Una siesta diurna quizá no sea la mejor idea para los niños en edad preescolar, concluyó una revisión reciente de docenas de estudios anteriores sobre las siestas.
Los niños de más de dos años que hacían siestas durante el día tendían a irse a la cama más tarde y a dormir menos que los que dejaron de dormir en medio del día, hallaron los investigadores.
"Dado que el sueño es un tema tan importante para el bienestar de los niños y sus padres, nos sorprendió encontrar tan pocos estudios sobre los costos y beneficios de las siestas en la niñez temprana", comentaron las autoras líderes del estudio, Karen Thorpe y Sally Staton. Ambas son investigadoras de la Facultad de Psicología y Consejería de la Universidad de Tecnología de Queensland, en Australia.
"El hallazgo más significativo de nuestro estudio es que las investigaciones actuales no respaldan obligar a los niños en edad preescolar a tomar siestas para mejorar su salud y bienestar", apuntaron las autoras. "Con frecuencia se da por sentado que tomar siestas en la niñez temprana tiene un beneficio universal, y esa suposición en realidad no ha sido cuestionada por la investigación hasta ahora".
Las investigadoras revisaron 26 estudios relacionados con las siestas en los niños de hasta 5 años de edad. Buscaron información sobre los patrones nocturnos de sueño. También observaron la conducta, el estrés, la obesidad, los accidentes y las habilidades de pensamiento.
Hacer la siesta durante el día solo se vinculó de forma constante con quedarse dormido más tarde, dormir menos en general y tener un sueño de peor calidad, sobre todo entre los niños a partir de los 2 años, encontró el estudio.
Los hallazgos aparecen en la edición en línea del 17 de febrero de la revista Archives of Disease in Childhood.
"Este análisis más bien exhaustivo de la literatura de investigación sugiere que quizá las siestas no sean tan importantes para los niños en edad preescolar como creemos, y que incluso podrían tener algunas consecuencias adversas", dijo Andrew Adesman, jefe de pediatría del desarrollo y conductual del Centro Médico Pediátrico Cohen de Nueva York, en New Hyde Park, Nueva York.
"Estas investigadoras han resaltado lo poco que en realidad sabemos sobre el valor, desde una perspectiva médica y del desarrollo, de hacer que los niños en edad preescolar hagan siestas durante el día", apuntó Adesman.
Según Thorpe y Staton, los hallazgos de la revisión no significan necesariamente que las siestas siempre sean nocivas para el sueño. En lugar de ello, la investigación mostró que no hay evidencias para fomentar las siestas en los niños que las han superado de forma natural con la edad.
Además, las investigadoras anotaron que no hay una edad fija en que los niños deban dejar de hacer la siesta.
"La edad de 2 años no se debe considerar como un punto definitivo en que se debe disuadir de las siestas", enfatizaron las investigadoras. "En lugar de ello, los padres de los niños pequeños deben responder a la necesidad de sueño individual de su hijo".
Adesman añadió que "dado que los años preescolares son unos importantes años de transición desde el punto de vista del sueño, y dado que los niños varían en todas las demás dimensiones imaginables, es probable que las siestas puedan ser útiles para algunos niños en edad preescolar, y contraproducentes para otros".
La mayoría de los niños dejan atrás las siestas antes de los 5 años, por lo general antes de los 3 o los 4, según las autoras del estudio.
Adesman señaló que "como pediatra, creo que los padres de niños en edad preescolar deben animar a sus hijos pequeños a hacer la siesta si, y solo si, están convencidos de que su hijo en concreto se beneficia de la siesta. Los padres no deben imponer una siesta diaria a los niños en edad preescolar que no parezcan necesitarla ni beneficiarse de ella, dado que una siesta al mediodía quizá solo socave la calidad o la cantidad del sueño nocturno".
Investigaciones anteriores han vinculado un peor sueño nocturno con dificultades de conducta y pensamiento, apuntaron las investigadoras. Pero en este estudio no encontraron ningún vínculo entre las siestas y la conducta, el desarrollo o la salud en general. Lo más probable es que los efectos no estuvieran claros debido a las edades de los niños y a que sus rutinas de siesta variaban en gran medida entre un estudio y otro.
"Aunque hay muchas evidencias de que el sueño nocturno es importante, actualmente no sabemos mucho sobre la función del sueño diurno", anotaron las investigadoras. "Hay ciertas evidencias de que el sueño diurno puede beneficiar al funcionamiento cognitivo [mental] y conductual, pero simplemente no hay suficiente como para ofrecer una respuesta clara en este momento".
Todos los expertos concurrieron en que la clave para aprender más sobre cómo las siestas influyen sobre los niños en edad preescolar es realizar estudios adicionales.
Adesman dijo que "con más investigación, quizá descubramos que nuestras creencias convencionales sobre la importancia de las siestas diurnas para los niños en edad preescolar no sean más que una superstición bien intencionada".
5/3/16
Algunos niños usan tabaco y cigarrillos electrónicos al mismo tiempo [5-3-16]
Algunos niños usan tabaco y cigarrillos electrónicos al mismo tiempo, encuentra un estudio
Los productos adicionales podrían aumentar la adicción a la nicotina, advierte una experta
Los niños y adolescentes estadounidenses que usan tabaco quizá también usen varios sistemas de administración de nicotina adicionales, como los cigarrillos electrónicos, los cigarros, el tabaco sin humo, los narguiles y las pipas, halla un estudio reciente.
"Esto nos preocupa debido al potencial de aumento de los daños asociado con el uso de productos múltiples, como exponer a los jóvenes a la nicotina en un momento en que sus cerebros siguen en desarrollo o se arriesgan a la adicción a la nicotina", dijo la investigadora líder, Youn Ok Lee, analista de investigación de salud pública de RTI International en Reseach Triangle Park, Carolina del Norte.
A los expertos en salud pública también les preocupa que esos productos puedan atraer a niños que de otra forma no utilizan cigarrillos ni productos de tabaco, comentó.
Para el estudio, el equipo de Lee recolectó datos sobre casi 25,000 estudiantes de 9 a 18 años de edad que participaron en la Encuesta nacional de tabaquismo juvenil de 2012. Además de los cigarrillos, los investigadores observaron el uso de cigarrillos electrónicos, cigarros, tabaco sin humo, narguiles, pipas, bidis (unos pequeños cigarrillos importados), kreteks (unos cigarrillos mezclados con clavo y otros sabores), snus (un tipo de tabaco sin humo) y tabaco soluble.
Los investigadores encontraron que casi el 15 por ciento de los niños y adolescentes usaban uno o más productos de tabaco. De ellos, alrededor del 3 por ciento solo fumaban cigarrillos y el 4 por ciento usaban un producto que no se trataba de cigarrillos de forma exclusiva. Pero el 3 por ciento usaban cigarrillos junto con otro producto y el 4 por ciento usaban tres o más productos de administración de nicotina, según el estudio.
Además, el doble de niños solo usaban cigarrillos electrónicos que niños que los usaban junto con cigarrillos, hallaron los investigadores.
Los niños que usaban varios dispositivos de administración de nicotina tendían a ser chicos, halló el estudio. Los niños que usaban dispositivos múltiples también eran propensos a usar productos con sabores, a ser adictos a la nicotina, y a verse influidos por la publicidad y a ser susceptibles a la presión paritaria, dijeron los investigadores.
"Nuestros resultados también sugieren que los legisladores deben observar más de cerca la influencia potencial de los sabores y del mercadeo de las compañías sobre el hecho de que los niños utilicen productos múltiples. Los investigadores han estudiado esos temas cuando se trata de los cigarrillos, pero se sabe menos sobre ellos cuando se trata de productos que no son cigarrillos", advirtió Lee.
El informe aparece en la edición en línea del 2 de febrero de la revista Pediatrics.
El Dr. Norman Edelman, asesor científico principal de la Asociación Americana del Pulmón (American Lung Association), dijo que "este artículo es importante, y plantea bien la necesidad de regulaciones que hagan que los dispositivos de administración de nicotina, como los cigarrillos electrónicos, no estén disponibles para los niños".
El estudio apunta que con mucha frecuencia esos dispositivos se usan además de los cigarrillos, y no como sustitutos, comentó Edelman. "Por tanto, no se está dando ninguna supuesta reducción en el riesgo, sino una mayor adicción a la nicotina entre nuestros jóvenes", lamentó.
Darle sabores a estos productos es particularmente atroz, dado que ya se ha prohibido esa práctica en los cigarrillos debido a que es "un intento directo y descarado de vender a los menores de edad", enfatizó.
"La Asociación Americana del Pulmón ha instado a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. a desarrollar regulaciones para los dispositivos de administración de nicotina, como los cigarrillos electrónicos. Entre otras cosas, eso protegería a nuestros niños de que les causen daño. La agencia anunció su intención de hacerlo hace algo de tiempo", dijo Edelman.
En 2014, la FDA propuso una nueva norma que permitiría a la agencia regular los cigarrillos electrónicos.
Etiquetas:
cigarrillos electrónicos,
niños,
tabaco
12/12/15
Cinco preguntas sobre intoxicaciones accidentales en niños
Cinco preguntas sobre intoxicaciones accidentales en niños
Las intoxicaciones en niños ocasionadas de forma fortuita son uno de los accidentes infantiles más frecuentes.
levante-emv.com
Las intoxicaciones en niños ocasionadas de forma fortuita son uno de los accidentes infantiles más frecuentes. Los medicamentos son los responsables de más de la mitad de las atenciones cuando se trata de intoxicaciones, seguidos por los productos para el hogar. Los especialistas del Servicio de Urgencias del Hospital de Manises alertan de que, en el caso de los fármacos, en la mayoría de las ocasiones el accidente se produce por la ingesta de la propia medicación que toma el niño, siendo el paracetamol en solución el más habitual por su agradable sabor y color atrayente. En el caso de los productos de limpieza se trata de sustancias como la lejía, el alcohol o la colonia, "incluso a veces pueden sorprendernos con las ingestiones más imprevisibles, lo que demuestra que cualquier precaución es poca", alerta la doctora Inés Costa, jefa del Servicio de Pediatría del Hospital de Manises.
Pero ¿cómo actuar en cada caso? Los expertos calculan que una de cada dos familias actúa de manera inadecuada cuando esto sucede, movidos por falsas creencias, de manera que es frecuente que induzcan a los niños al vómito o les den de beber agua o leche. Para evitar estas situaciones te ofrecemos algunas cinco respuestas básicas ante las intoxicaciones.
Mi hijo ha ingerido un medicamento que no debía: ¿qué hago?
Lo primero es mantener la calma. Acude inmediatamente a un servicio médico llevando contigo el medicamento ingerido y tratando de trasladar la mayor información posible al pediatra: cuál es la probable dosis ingerida, qué tiempo ha transcurrido desde la ingesta o si ha presentado síntomas asociados como vómitos o pérdida de conciencia.
Tengo dudas sobre si mi hijo ha contactado o no con la sustancia tóxica, ¿me preocupo?
Cuando se produce esta situación y el niño es demasiado pequeño como para verificarlo con certeza, "siempre supondremos que sí, aunque no tengamos la absoluta certeza. Si existe duda de que haya podido existir contacto con alguna sustancia potencialmente tóxica, obraremos como si el contacto se hubiera producido", asegura la doctora Inés Costa del Hospital de Manises.
Mi hijo ha consumido un producto químico. ¿Es bueno darle leche?
No, en ningún caso hay que administrar remedios por cuenta propia. "En estos casos debemos llamar al centro toxicológico y seguir sus recomendaciones; a veces es preciso acudir de inmediato al servicio de Urgencias junto con el envase del producto ingerido", recomienda la doctora Costa.
¿La intoxicación produce síntomas? ¿Si no tiene síntomas no he de preocuparme?
Pensar que si un niño no tiene síntomas evidentes no está intoxicado es un error común, sobre todo en el caso de los medicamentos. Siempre hay que consultar al médico cuando un niño toma de forma accidental un fármaco o un producto tóxico.
¿Es bueno obligar al niño a vomitar si ha consumido una sustancia tóxica?
En ningún caso. "Al provocar el vómito, el afectado sufre dos veces el paso de la sustancia por el esófago y se incrementa el riesgo de lesionar el tracto digestivo", recalca la doctora Costa.
Algunos consejos
- Tener apuntado en un lugar visible el Teléfono de Información Toxicológica: 91 562 04 20, donde se aclara si un producto es dañino y si hay que acudir al hospital.
- Ante la sospecha de ingestión de un tóxico, consultar lo antes posible al servicio de información toxicológica.
- Acudir rápido a Urgencias con la sustancia ingerida,
- No dar nada de beber ni de comer al afectado.
- No provocar el vómito.
Etiquetas:
Infantil,
intoxicacion,
niños
9/9/15
La apnea del sueño podría afectar a las calificaciones de los niños
La apnea del sueño podría afectar a las calificaciones de los niños
Los expertos recomiendan evaluar a los niños que ronquen o que presenten otro tipo de respiración irregular durante la noche
healthfinder.gov.-Por Tara Haelle
Según una investigación reciente, cuando los niños tienen problemas para dormir debido a dificultades respiratorias, como la apnea del sueño, pueden tener problemas en la escuela.
“Puede que la apnea del sueño no cause directamente problemas académicos”, señaló la autora principal del estudio, Barbara Galland, profesora adjunta de investigación en la Universidad de Otago en Dunedin, Nueva Zelanda.
"En cambio, la apnea del sueño puede dificultar que se duerma bien por la noche, lo que a su vez contribuye a que los niños tengan problemas de atención y dificultades para aprender y lograr un buen rendimiento académico durante el día", agregó.
La apnea del sueño es un tipo de trastorno respiratorio del sueño o respiración irregular durante el sueño. Una persona con apnea del sueño deja de respirar con frecuencia durante breves períodos de tiempo, según los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU.
Este nuevo estudio analizó los resultados de más de una docena de estudios individuales. Aunque no se pudo demostrar una relación de causa y efecto, la mayoría de las investigaciones tomaron en cuenta otros factores importantes que pueden influir en el desempeño escolar, dijo Galland.
Los hallazgos se publicaron en línea el 7 de septiembre en la revista Pediatrics.
Los investigadores examinaron los resultados de 16 estudios sobre la apnea del sueño o trastornos relacionados en los niños y el rendimiento académico. Los investigadores encontraron que los niños con trastorno respiratorio del sueño tenían un peor desempeño en las habilidades del lenguaje, las matemáticas y el laboratorio de ciencias en comparación con aquellos que no tenían ninguna de estas afecciones.
“Si en una muestra grande de niños sin un trastorno respiratorio del sueño se observa una puntuación promedio del 70 por ciento en un examen”, explicó Galland, “se calcula que en una muestra comparable de niños de la misma edad con un trastorno respiratorio del sueño se podría alcanzar una puntuación promedio de un 11 por ciento más baja (un 59 por ciento)”.
En general, los niños con apnea del sueño no tuvieron un peor desempeño en la escuela, pero este resultado podría deberse a diferencias entre los estudios del análisis, sugieren los investigadores. Además, un mayor número de niños con apnea del sueño tuvieron un progreso insatisfactorio o problemas de aprendizaje en comparación con los niños sin apnea del sueño.
“Aunque muchos estudios encuentran que el logro promedio de los niños con apnea del sueño se mantiene en el intervalo típico de los niños sin este trastorno, algunos niños con apnea del sueño podrían tener un peor desempeño en los exámenes”, destacó Galland. “Lo que no sabemos es qué niños tienen más probabilidades de lograr calificaciones más bajas”.
No está claro en qué medida el tratamiento de la apnea del sueño puede afectar al rendimiento académico de un niño, comentó Galland. La investigación arroja resultados mezclados, ya que algunos estudios sugieren que los niños pueden concentrarse mejor si reciben tratamiento para la apnea del sueño, señaló.
El Dr. Holger Link es neumólogo pediátrico y especialista en medicina del sueño del Hospital Infantil OHSU Doernbecher de Portland, Oregón. En tal sentido, señaló: “Qué tan bien responda un niño a la cirugía variará dependiendo de la gravedad y duración de la apnea del sueño y otros factores como la edad, la genética, otros problemas mentales o de salud, así como de los recursos emocionales y educativos en el hogar”.
Lo mismo aplica para la afección en sí, agregó.
Link apuntó que cada niño responde de manera diferente. “Puedes tener a dos niños de la misma edad y sexo con la misma gravedad de apnea del sueño, y uno de ellos tendrá muy pocos problemas con su rendimiento académico y el otro podría tener dificultades significativas”, destacó.
Si la apnea del sueño no se trata puede aumentar también el riesgo de hipertensión, ataques al corazón, obesidad y diabetes tipo 2, según los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU.
“Dadas las posibles consecuencias negativas de un trastorno respiratorio del sueño en la salud, comportamiento y aprendizaje de los niños, es importante que los padres y los médicos reconozcan sus síntomas”, señaló Galland.
Uno de esos síntomas es el ronquido, apuntó la Dra. Danelle Fisher, vicedirectora del Centro de Salud Providence Saint John de Santa Mónica, California.
"Los niños que roncan deben ser monitorizados para ver si los ronquidos se convierten en ruidos de asfixia, pausas en la respiración y esfuerzos repentinos para respirar", señaló Fisher. Recomienda a los padres hablar con el pediatra del niño sobre el ronquido o síntomas similares.
Sin embargo, aunque un niño no presente ronquidos claros puede tener otros síntomas, destacó Link. Por ejemplo: respiración ruidosa, dormir con la boca abierta, pausas breves en la respiración, sueño inquieto y despertares del sueño.
"Algunos niños se quejan de somnolencia o de que tienen menos energía en la mañana o durante el día", dijo Link, aunque no todos los niños presentarán somnolencia. "Algunos niños estarán muy irritables y de mal humor o tendrán dificultad para concentrarse en la escuela o en la casa".
La Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) recomienda que se examine a todos los niños para ver si presentan ronquidos. Además, se les debería hacer evaluaciones adicionales y, si presentan apnea del sueño, proporcionarles tratamiento.
Etiquetas:
apnea,
calificaciones,
Infantil,
niños
18/8/15
Los niños obesos sufren más lesiones de pie y pierna según plantea un estudio 18-08-15
Los niños obesos sufren más lesiones de pie y pierna según plantea un estudio
Los expertos recomiendan hacerse evaluar los dolores de las articulaciones
Un estudio reciente halla que los niños obesos están en mayor riesgo de lesiones de pierna y pie.
Los investigadores examinaron a 23,000 niños entre los 3 y los 14 años. La sexta parte de los niños que eran obesos presentó más lesiones de pierna, pie y tobillo que los niños de peso saludable.
El estudio aparece en la edición de abril de la revista Pediatrics.
"Los hallazgos son particularmente preocupantes para quienes estamos en la comunidad de la podiatría. Además de que la obesidad causa lesiones e inflamación de la placa epifisial, los niños que tienen problemas existentes en los pies que no han sido evaluados y tratados por un especialista, como un podiatría, podrían tener una tendencia mucho mayor a evitar el ejercicio del todo", señaló en un comunicado de prensa Ronald D. Jensen, presidente de la Asociación Médica Podiátrica Estadounidense (American Podiatric Medical Association).
"La inactividad es un factor de riesgo importante para el desarrollo de la obesidad. Por estas razones, es importante que los padres tengan en cuenta el tipo de calzado que compran para sus hijos y que se aseguren de que, ante cualquier señal de problemas y dolores en los pies, sean evaluados inmediatamente por un podiatra", recomendó.
17/8/15
Pautas a tener en cuenta para prevenir las afecciones respiratorias en los niños 17-08-15
Pautas a tener en cuenta para prevenir las afecciones respiratorias en los niños
El Ministerio de Salud lanza algunas recomendaciones para tener en cuenta para prevenir las afecciones respiratorias en los niños, si su hijo o hija presenta alguna dificultad respiratoria, tiene quejidos, no puede beber o tiene problemas para ingerir alimentos, es indispensable llevarlo al servicio de salud más cercano para evitar complicaciones.
Las IRAs (Infecciones Respiratorias Agudas) son un conjunto de enfermedades que se localizan en el aparato respiratorio, causadas por unos microbios muy pequeños y duran menos de quince días. Las más frecuentes son resfrío común, otitis, amigdalitis, laringitis, bronquitis y neumonía o pulmonía, esta última es la considerada más peligrosa para la vida del menor.
Cuando el infante presenta dificultad para respirar, respiración rara o anormal, quejido o pyahe; si se cansa al respirar, no puede beber, se alimenta mal y respira rápido, hay que llevarlo inmediatamente el servicio de salud más cercano porque podría estar ante una infección respiratoria, que puede agravarse y ocasionar serio daño a su salud si no es tratada a tiempo.
Entre los cuidados que deben brindarse al niño o niña con infección respiratoria se pueden mencionar:
• Bajarle la fiebre con paños de agua fría
• Limpiarle la nariz
• Continuar dándole el pecho, si se encuentra dentro de la edad
• Si ya come, continuar alimentándolo normalmente
• Darle abundante líquido
Las medidas de prevención más importantes para evitar que el chico contraiga una enfermedad respiratoria aguda consisten en:
Prevenir el enfriamiento. Evitar los cambios bruscos de temperaturas y que los pequeños permanezcan mucho tiempo con ropa húmeda o pañales mojados. En las épocas de frío, mantener a los niños bien abrigados, principalmente al salir de la casa, cubrir los oídos con gorro, y evitar corrientes de aire durante el baño.
Control del ambiente doméstico. El humo de tabaco, leña, carbón, combustible influye desfavorablemente en la salud del niño, y muy especialmente en casos del niño con pulmonía.
Inmunización. Estar al día con el Esquema de Vacunación contribuye a prevenir numerosas enfermedades. Para hacerle frente a las afecciones propias del invierno, el Ministerio de Salud recomienda la inmunización con la anti influenza a niños de entre 6 a 35 meses, así como la aplicación de vacunas contra el sarampión, la difteria y la tos convulsa, evitan muchos casos de neumonía y otras infecciones.
Lactancia materna. En el caso de los lactantes, es fundamental insistir con la lactancia materna durante los seis primeros meses de vida del bebé, pues protege de las neumonías y otras enfermedades infecciosas.
Nutrición apropiada. Una alimentación adecuada garantiza el crecimiento y el desarrollo del niño y la niña, y asegura un mejor estado nutricional y de salud, y por consiguiente refuerza la inmunidad. La criatura desnutrida está más predispuesta a contraer neumonía.
Etiquetas:
afecciones,
enfermedades,
Infantil,
niños,
respiratorias
15/8/15
Los niños egocéntricos podrían simplemente tener cerebros inmaduros 15-08-15
Los niños egocéntricos podrían simplemente tener cerebros inmaduros
Un estudio sugiere que el mal control de los impulsos mejora con la edad
La conducta egoísta en los niños pequeños se relaciona con un desarrollo incompleto de una región del cerebro que tiene que ver con el autocontrol, según un estudio reciente.
Los hallazgos podrían ayudar a explicar por qué los niños pequeños con frecuencia tienen problemas para controlar los impulsos egoístas, incluso cuando saben que deberían hacerlo, y podrían llevar a mejoras en las formas de fomentar la conducta social beneficiosa, sugirieron los investigadores alemanes.
El estudio, que aparece en la edición del 8 de marzo de la revista Neuron, incluyó a niños de distintas edades que jugaron dos juegos distintos. En un juego, les pidieron a los niños que compartieran una recompensa con otro niño que tenía que aceptar lo que se le ofrecía. En el otro juego, el recipiente tenía que aceptar lo que el otro niño ofrecía, o ninguno de los niños recibía una recompensa.
Los juegos estaban diseñados para evaluar la conducta estratégica de los niños que hacían la oferta.
"Nos interesaba si los niños compartirían más equitativamente si sus contrapartes podían rechazar las ofertas, y hasta qué punto la conducta estratégica dependía de la edad y del desarrollo del cerebro", apuntó en un comunicado de prensa de la revista el autor del estudio Nikolaus Steinbeis, del Instituto Max-Planck de Ciencias Cognitivas y del Cerebro en Leipzig.
"Observamos un aumento relacionado con la edad en la toma de decisiones estratégicas entre los 6 y los 13 años, y mostramos que la conducta de negociación se explicaba mejor por las diferencias relacionadas con las capacidades de control de los impulsos y la actividad subyacente funcional de la corteza prefrontal dorsolateral, una región del cerebro que madura de forma tardía y que se relaciona con el autocontrol", explicó Steinbeis.
Los resultados sugieren que la conducta egoísta en los niños pequeños podría no deberse a la incapacidad de reconocer qué es justo y qué es injusto, sino ser resultado de una corteza prefrontal inmadura que no fomenta la conducta generosa en situaciones donde hay un incentivo potente para que los niños sean egoístas.
"Nuestros hallazgos representan un avance crítico en nuestra comprensión sobre el desarrollo de la conducta social, con implicaciones abarcadoras para la política educativa, y resaltan la importancia de ayudar a los niños a actuar en base a lo que ya saben", concluyó Steinbeis. "Esas intervenciones podrían formar la base de un mayor altruismo en el futuro"...
14/8/15
¿Son normales los tics entre los niños? 14-08-15
¿Son normales los tics entre los niños?
Según un reciente estudio realizado en España, cerca del 17 por ciento de los niños sufre de estos trastornos motores, lo que los convierte en algo bastante frecuente. Los tics son más habituales en los niños que en las niñas y suelen desaparecer o disminuir con la edad, tanto en intensidad como en frecuencia.
Los tics son un trastorno del movimiento, generalmente hereditario, relacionado con el desarrollo neurológico de la infancia. Se caracterizan por movimientos repentinos, convulsivos, excesivos y repetitivos, a veces incluso sonidos. Aunque su causa concreta es desconocida, algunos expertos en la materia localizan el trastorno en el circuito entre los ganglios basales y la corteza motora, donde se produce una supresión de movimiento involuntaria. Los tics fluctúan y aumentan influenciados por el estrés que pueden originar problemas en la familia o en la propia escuela.
Un estudio realizado en colegios de la provincia de Burgos, utilizando una muestra de 1.158 escolares, concluye que el 16,86 por ciento de los niños muestra presencia de este trastorno. Como ha explicado a la agencia SINC la autora principal de la investigación, Esther Cubo, del Hospital General Yagüe de Burgos, "antes se creía que era un trastorno raro y, como únicamente se estudiaba en pacientes que consultaban por ello, solo se veían tics graves. Ahora se ha visto que la mayoría son trastornos leves, que no tienen repercusión funcional".
El estudio muestra también una incidencia mayor en niños que en niñas y que la presencia de estos trastornos es más común en centros de educación especial, donde las cifras han alcanzado el 20,37 por ciento. Los diagnósticos más graves son los tics motores crónicos, un 6,07 por ciento, y el síndrome de Tourette, con un 5,26 por ciento. A medida que van pasando los años, en todo caso, los tics suelen desaparecer o mitigarse.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
